sábado, 10 de octubre de 2026

Luisa Capetillo: mucho más que los pantalones

 

A Luisa Capetillo se la recuerda, sobre todo, por una anécdota: en 1915, en La Habana, fue arrestada por salir a la calle con pantalones. Se defendió ella misma ante el juez, argumentando que ninguna ley prohibía a las mujeres usar ropa de hombre, y ganó. Es una buena historia, pero reducirla a eso es un error. Capetillo fue lectora de fábrica, escritora, organizadora de huelgas y una de las primeras voces del anarquismo y el feminismo obrero en Puerto Rico.

Una autodidacta en las fábricas de tabaco

Nació en Arecibo el 28 de octubre de 1879 (algunas fuentes dan 1882), hija de un obrero de origen español y de una madre francesa que trabajaba como empleada doméstica y le transmitió su idioma. Capetillo se formó sola, a fuerza de lectura, y llegó a leer literatura en francés. Trabajó en la industria de la aguja, escribió desde 1904 en periódicos de su pueblo y, en 1906, se hizo lectora en las fábricas de tabaco: la persona que leía en voz alta a las y los torcedores mientras trabajaban, y que les llevaba, de paso, noticias, novelas y ideas. En ese ambiente conoció a la Federación Libre de Trabajadores, el sindicato desde el cual empezó a organizar a las obreras del tabaco y de la caña.

Escribir para cambiarlo todo

En 1907 publicó Ensayos libertarios, donde expone sus ideas para una sociedad igualitaria; le siguió La humanidad en el futuro (1910) y, en 1916, Influencias de las ideas modernas, que reúne obras de teatro y cuentos. Defendió el amor libre, la escuela racionalista, el vegetarianismo y el ejercicio, y reclamó el voto para todas las mujeres, aunque su mayor preocupación fue que se organizaran en sindicatos. Una de sus frases más citadas resume su convicción: "La mujer debe de cambiar de situación cueste lo que cueste."

Viajes, huelgas y destierro

Desde 1912 vivió y militó en Nueva York, Tampa y Cuba, y más tarde apoyó huelgas en República Dominicana. En 1915, en Cuba, además del arresto por los pantalones, las autoridades la tuvieron en la mira por anarquista extranjera, y fue deportada a Puerto Rico. Al volver fue una de las líderes de las huelgas agrícolas del país, y en 1916 participó en la gran huelga de la caña, que según varias biografías reunió a unos 40.000 trabajadores de 32 municipios y terminó con un aumento salarial del 13%.

Ya en la década de 1920 colaboró con la campaña del Partido Socialista. Enferma de tuberculosis, murió en 1922, a los 42 años. La mayoría de las fuentes en español sitúa su muerte el 10 de octubre; algunas, incluida la versión en inglés de Wikipedia, dicen que fue el 10 de abril del mismo año.

Una historia que se perdió y se recuperó

Durante décadas su nombre estuvo casi borrado. Fue redescubierta en los años setenta, y la periodista Norma Valle Ferrer le dedicó en 1990 la biografía Luisa Capetillo, historia de una mujer proscrita, además de compilar su obra en Mi patria es la libertad. Hoy es reconocida como un ícono de las luchas libertarias, obreras y feministas de Puerto Rico.

📚 Bibliografía:

  • Valle Ferrer, Norma (1990). Luisa Capetillo, historia de una mujer proscrita.
  • Valle Ferrer, Norma, ed. Luisa Capetillo: Obra completa. "Mi patria es la libertad".
  • Hewitt, Nancy A. (2005). "Luisa Capetillo: Feminist of the Working Class". En: Latina Legacies: Identity, Biography, and Community. Nueva York: Oxford University Press, pp. 120-134.
  • Capetillo, Luisa (1907). Ensayos libertarios.
  • Capetillo, Luisa (1910). La humanidad en el futuro.
  • Capetillo, Luisa (1916). Influencias de las ideas modernas.

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