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lunes, 8 de junio de 2026

El día en que el corredor de la muerte no pudo quebrar a los Viajeros de la Libertad


Hay fechas en las que el tiempo parece condensarse y mostrar, en apenas unas horas, de qué está hecho el poder y de qué está hecha la resistencia. Hoy se cumplen exactamente 65 años del 8 de junio de 1961, el día en que un autobús interestatal llegó a la terminal de Jackson, Mississippi, transportando una de las mayores amenazas para el orden supremacista del sur de Estados Unidos: un grupo de jóvenes de distintas razas que viajaban juntos.

Aquel jueves de verano, la policía local detuvo en masa a los Freedom Riders (Viajeros de la Libertad). Entre las filas de los arrestados se encontraban tres nombres que marcarían la historia de la lucha por los derechos civiles: Kwame Ture (entonces conocido como Stokely Carmichael), Gwendolyn Greene (más tarde Britt) y Joan Mulholland.

El "crimen" de viajar juntos

Los Viajeros de la Libertad no estaban violando la ley constitucional; al contrario, exigían su cumplimiento. Aunque el gobierno federal ya había declarado ilegal la segregación en los transportes públicos, los estados del sur profundo ignoraban la norma con total impunidad, manteniendo salas de espera, baños y autobuses divididos para "blancos" y "negros".

La estrategia del movimiento fue simple pero revolucionaria: abordar autobuses en grupos multirraciales para forzar al gobierno a aplicar sus propias leyes. La respuesta del sistema no se hizo esperar: una combinación de violencia paramilitar coordinada por el Ku Klux Klan y detenciones arbitrarias por parte de las policías locales.

Aquel 8 de junio, al bajarse en Jackson, el destino de Ture, Greene y Mulholland quedó sellado por un sistema judicial dispuesto a todo para dar un escarmiento. Joan Mulholland, una estudiante blanca de apenas 19 años que ya había sido repudiada por su familia aristocrática por su activismo, se vio de pronto compartiendo el mismo destino que sus compañeros afroamericanos.

La estrategia del terror: Traslado a Parchman

El arresto en la terminal fue solo el inicio. Enfurecidas por la determinación de los activistas, las autoridades de Mississippi decidieron trasladar a los jóvenes a la tristemente célebre Penitenciaría de Parchman, una prisión de máxima seguridad rodeada de plantaciones de algodón que operaba bajo dinámicas heredadas directamente de la esclavitud.

Para intentar quebrar su espíritu y aterrorizarlos, los oficiales encerraron a los estudiantes en el corredor de la muerte. Las celdas eran minúsculas, el trato era deshumanizante y el aislamiento buscaba sembrar la desesperación. Sin embargo, la táctica del miedo fracasó. Los vagones y las celdas de Parchman se llenaron de canciones de libertad que los prisioneros cantaban a coro para mantener la moral alta.

Tres caminos, una misma trinchera

El grupo que cayó aquel 8 de junio representaba la diversidad y la valentía de una generación que ya acumulaba cicatrices:

Gwendolyn Greene ya sabía lo que era plantarle cara al fascismo; el año anterior había sido detenida por protestar en un parque de atracciones segregado, donde resistió cara a cara los ataques del Partido Nazi Americano.

Kwame Ture iniciaba ese día un camino de radicalización política que lo llevaría a liderar el Comité Coordinador Estudiantil No Violento (SNCC) y las Panteras Negras, convirtiéndose en el blanco prioritario de los planes más obscuros de espionaje del FBI (COINTELPRO).

Joan Mulholland demostraba que la solidaridad racial no era una teoría, sino una práctica de riesgo que implicaba poner el propio cuerpo en la línea de fuego.

La victoria del invierno

El arresto masivo de ese día no detuvo el flujo. Inspirados por los detenidos del 8 de junio, cientos de estudiantes de todo el país siguieron viajando hacia el sur para hacerse arrestar, saturando las cárceles de Mississippi y convirtiendo la represión en una crisis política insostenible para la Casa Blanca.

Finalmente, en diciembre de ese mismo año, el movimiento doblegó al racismo institucional y las terminales de transporte abolieron la segregación de manera definitiva.

A 65 años de aquella jornada en Jackson, el eco de los Freedom Riders nos recuerda que las leyes justas no se conceden por la buena voluntad del poder; se conquistan desafiando sus prisiones.

jueves, 7 de mayo de 2026

Amanda Labarca Hubertson: Pionera de la Educación Universitaria de América Latina.



"La mujer no ha de ser un juguete del hombre ni una esclava de la tradición, sino una compañera consciente y activa en la construcción de la sociedad".

 

Educadora, escritora y líder sufragista. Fue la arquitecta del camino hacia la ciudadanía plena de las mujeres en Chile.

1. La educación como herramienta de libertad

Amanda entendió desde muy joven que sin educación no había libertad posible. Se graduó como profesora de Castellano a los 18 años y continuó sus estudios en la Universidad de Columbia y en la Sorbona.

Primera académica: En 1922, se convirtió en la primera mujer en Chile y América latina en ejercer una cátedra universitaria en la Universidad de Chile.

Visión pedagógica: Defendió una educación laica, pública y que no segregara a las mujeres en roles domésticos, promoviendo que ellas también fueran parte del desarrollo intelectual y científico del país.

 

2. Arquitecta del Sufragio Femenino

Su labor política fue fundamental para que las mujeres chilenas obtuvieran el derecho a voto.

El Círculo de Lectura: En 1915, fundó esta agrupación para que las mujeres pudieran discutir de política y literatura, desafiando las costumbres conservadoras de la época.

 

FECHIF: Fue una de las fundadoras y presidenta de la Federación Chilena de Instituciones Femeninas, la organización que unificó a los grupos feministas para presionar al Estado por el voto. Gracias a esta lucha colectiva, se logró el sufragio municipal (1934) y finalmente el voto presidencial y parlamentario en 1949.


3. Embajadora y Escritora

Su influencia traspasó las fronteras chilenas:

Fue la primera mujer chilena en ocupar un cargo diplomático de alto nivel, representando al país ante las Naciones Unidas y dirigiendo la sección de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU.

Escribió obras fundamentales como ¿A dónde va la mujer? (1934) y Feminismo contemporáneo (1947), textos que siguen siendo base para entender el pensamiento feminista en América Latina.

4. Un legado de sostenibilidad social

Amanda no solo buscaba el voto; buscaba una transformación de la estructura social. Su lucha era por un mundo donde la mujer fuera reconocida como un sujeto de derecho en todos los ámbitos: el hogar, la universidad, la economía y la política.

 

Bibliografía:

Obras de Amanda Labarca: Estas publicaciones reflejan su pensamiento pedagógico, literario y social:

·         Actividades femeninas en los Estados Unidos (1914).

·         Santiago: Imprenta Universitaria.  A dónde va la mujer (1934).

·         Santiago: Extra.Historia de la enseñanza en Chile (1939).

·         Santiago: Publicaciones de la Universidad de Chile.  Bases para una política educacional (1943).

·         Buenos Aires: Editorial Losada.  Feminismo contemporáneo (1947).

Santiago: Zig-Zag.

·         Realidades y problemas de nuestra enseñanza (1953). Santiago: Editorial Universitaria. 

·         La mujer chilena: El aporte femenino al progreso de Chile 1910-1960 (1962). Editorial Andrés Bello.

Estudios y Referencias Críticas Investigaciones contemporáneas que analizan su impacto en la historia y la psicología:

·         Caiceo Escudero, J. (2015).

·         "Amanda Labarca: Su preocupación por la literatura, la educación y la mujer". Revista HISTEDBR On-line.  Salas, G., et al. (2014).

·         "Amanda Labarca (1886-1975) y sus referencias psicológicas en el contexto educativo en Chile".

·         Universitas Psychologica.  Guil, A. y Vera, S. (2010).

·         "Amanda Labarca. Pionera de la educación y la política de las mujeres en Chile". Revista Historia de la Educación Colombiana.  Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones U. de Chile (2019).

·         Amanda Labarca: Una antología feminista. Santiago: Editorial Universitaria.  Peralta Espinosa, M. V. (2021).

·         Amanda Labarca y la educación de la primera infancia. Santiago: Universidad Central. 

Recursos Digitales Recomendados Para profundizar:

·         Memoria Chilena: Posee un minisitio dedicado a su vida con cartas, fotografías y libros completos en PDF.

·         Biblioteca Nacional Digital de Chile: Contiene artículos de prensa de la época y registros de sus conferencias.

sábado, 2 de mayo de 2026

Resumen de la Historia del 8 de marzo: Día Internacional de la Mujer Trabajadora

La historia de la conmemoración del 8 de marzo hunde sus raíces en las luchas de las mujeres trabajadoras que se levantaron contra la explotación y la desigualdad. El relato más extendido hace referencia a los trágicos sucesos de 1908 y 1909 en Nueva York, donde la huelga y el posterior incendio en una fábrica textil marcaron un punto de inflexión. Asimismo, se reconoce como un antecedente fundamental la manifestación del 8 de marzo de 1857, protagonizada por obreras que desafiaron las extenuantes jornadas laborales.

Las primeras voces: La huelga de 1857

Si pudiéramos mirar atrás a través del tiempo, veríamos a mujeres como Celia o Elisa, junto a miles de compañeras, caminando por las calles de Nueva York a fines del invierno de 1857. Era una época en la que la incorporación de la mujer a la producción industrial, especialmente en el sector textil, era masiva. Sin embargo, las condiciones eran inhumanas: jornadas de trabajo que superaban las doce horas y salarios que apenas permitían la subsistencia.

La sublevación de las obreras de la industria textil neoyorquina que salieron a reclamar por sus derechos el 8 de marzo de 1857 terminó con una violenta represión policial. Este día demostró que la organización colectiva era posible y necesaria.

 

1908: "¡Pan y rosas!" y la tragedia de la fábrica

Medio siglo más tarde, en marzo de 1908, la lucha cobró un nuevo impulso. Cerca de 15.000 obreras marcharon por la misma ciudad bajo el histórico lema "¡Pan y rosas!", una consigna impulsada por la líder sindicalista Rose Schneiderman. Esta frase sintetizaba la demanda de mejoras salariales ("pan") y mejores condiciones de vida y dignidad humana ("rosas").

El año siguiente, el 25 de marzo de 1909, más de 140 mujeres jóvenes, muchas de ellas inmigrantes, murieron calcinadas en la fábrica textil Triangle Shirtwaist (a menudo recordada en la memoria colectiva por la fábrica Cotton). Este trágico suceso puso de relieve la negligencia patronal y la urgencia de legislar sobre la seguridad laboral.

 

El Congreso de Copenhague: Clara Zetkin y el movimiento por la emancipación

Fue finalmente en 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, cuando se propuso institucionalizar la fecha. La líder socialista alemana Clara Zetkin (1857-1933) propuso formalmente la creación del Día Internacional de la Mujer. El objetivo era rendir homenaje a las mujeres trabajadoras y promover la lucha por el sufragio femenino universal, la paz y los derechos laborales.

Clara Zetkin fue una figura clave del movimiento obrero internacional. Fundadora del periódico Die Gleichheit (La Igualdad), fue una incansable defensora de los derechos de las mujeres y una opositora frontal a la participación de su partido en la Primera Guerra Mundial, defendiendo el internacionalismo proletario.

En esta misma época, otras figuras radicales como Emma Goldman (1869-1940) combatieron por la emancipación femenina desde el anarquismo. Goldman argumentó que la liberación de las mujeres no dependía únicamente del sufragio, sino de la independencia económica, el acceso a la educación y la abolición del control religioso y estatal sobre el cuerpo femenino. Su legado complementa el de Zetkin, uniendo la lucha de clases con el derecho a la individualidad.

 

El Hito Ruso de 1917

El 8 de marzo también está estrechamente vinculado a la Revolución Rusa de 1917. En febrero de ese año (que correspondía a principios de marzo en el calendario gregoriano), las obreras textiles de Petrogrado tomaron las calles con el lema "Pan, paz y libertad". Esta movilización fue el detonante de la revolución que derrocó al zarismo, un proceso en el que destacaron figuras como Alexandra Kollontai, quien impulsó la participación política femenina y la transformación de la vida familiar.

Evolución y vigencia del 8 de marzo

A medida que el movimiento feminista ha ido cobrando fuerza a nivel global, el Día Internacional de la Mujer ha ampliado su alcance. Hoy en día, la fecha conmemora no solo la lucha obrera, sino también las demandas por la igualdad de oportunidades, el fin de la violencia de género y el derecho a la participación política, educativa y cultural de todas las mujeres en condiciones de equidad. Año tras año, millones de mujeres continúan marchando para defender los derechos conquistados y transformar las desigualdades estructurales.

Bibliografía y Lecturas Sugeridas:

·         Zetkin, Clara. (1978). La cuestión femenina y el socialismo. Editorial Anagrama.

·         Goldman, Emma. (1996). La tragedia de la emancipación de la mujer y otros ensayos. Editorial Virus.

·         Kollontai, Alexandra. (1976). La mujer en el desarrollo social. Editorial Fontamara.

·         Falcón, Lidia. (2001). La razón feminista. Editorial Vindicación Feminista.

·         Rowbotham, Sheila. (1974). Mujeres, resistencia y revolución. Editorial Península.

miércoles, 29 de abril de 2026

Olympe de Gouges: La mujer que desafió a la guillotina por la igualdad


     La Revolución Francesa prometió "Libertad, Igualdad y Fraternidad", pero al redactar su famosa Declaración de 1789, cometió una omisión histórica: olvidó a la mitad de la humanidad. Fue entonces cuando surgió la figura de Marie Gouze, conocida por la historia como Olympe de Gouges, una escritora prolífica y valiente que decidió que el silencio no era una opción.

El grito de la Ciudadana

    En septiembre de 1791, Olympe publicó un manifiesto que sacudiría los cimientos del nuevo orden: la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. No fue solo un texto, fue un acto de guerra intelectual. Parafraseando el documento oficial de los hombres, Olympe denunció la hipocresía de una revolución que pretendía liberar esclavos mientras mantenía a las mujeres en la sombra.

    Su programa era radical y brillante. Reclamó lo que hoy nos parece básico, pero que entonces era una "ofensa" para la naturaleza:

Derechos Políticos: Voto, ejercicio de cargos públicos y libertad de palabra.

Igualdad Civil: Derecho a la propiedad, a la educación y a participar en el ejército.

Justicia Familiar: El mismo poder dentro de la familia y la Iglesia, y el derecho al divorcio. 

Entre la pluma y el cadalso

    Olympe no se limitó a escribir; fue una militante activa. Fundó la Société populaire de femmes y dirigió el periódico L' Impatient. Sin embargo, su honestidad política la llevó a enfrentarse a los gigantes de su tiempo. Se manifestó contra la represión de los jacobinos y criticó abiertamente a Robespierre y Marat.

    Esta valentía tuvo un precio obscuro. Fue acusada de intrigas sediciosas y de ser una "realista reaccionaria". En 1793, sus propios compañeros de lucha la condujeron a la guillotina. La misma Revolución que ella defendió terminó cortándole la cabeza por el único "crimen" de creer que los derechos humanos eran, de hecho, para todos los seres humanos.

La construcción de la inferioridad

    El destino de Olympe es el ejemplo crudo de la construcción androcéntrica de la justicia. Mientras pensadores como Rousseau afirmaban que "toda la educación de las mujeres debe ser relativa a los hombres", Olympe sostenía que la ignorancia y el desprecio por los derechos de la mujer eran las únicas causas de las desgracias públicas.

    Incluso los revolucionarios más radicales, como los enragés, terminaron dándole la espalda a las mujeres. Misóginos como Chaumette recriminaban a las mujeres que usaran la escarapela tricolor o el gorro frigio, preguntando: “¿Desde cuándo le está permitido a las mujeres abjurar de su sexo para convertirse en hombres?”.

Un legado que no se puede decapitar

    La historia de Olympe de Gouges nos enseña que el avance de las mujeres está ligado a los avances del pueblo, pero que a menudo, cuando la revolución se estabiliza, el patriarcado intenta devolvernos al hogar. Tras su muerte, el Código Civil de Napoleón volvió a someter a la mujer a la tutela del marido, equiparando sus derechos civiles a los de las prostitutas.

    Hoy, recordamos a Olympe no como una víctima, sino como la pionera que tuvo la claridad de decir:

"La mujer nace libre y debe permanecer igual al hombre en derechos".

Su voz sigue resonando en cada lucha por un mundo equitativo y sostenible.

 

Bibliografía:

Obras Principales de Olympe de Gouges

·         De Gouges, Olympe. (1791). Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. (Escrito en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, exigiendo el sufragio y la igualdad de derechos).

·         De Gouges, Olympe. (1792). La esclavitud de los negros o el feliz naufragio (L'esclavage des noirs, ou l'heureux naufrage). (Obra de teatro abolicionista estrenada en 1789 que denuncia la trata de personas).

·         De Gouges, Olympe. (1790). El convento, o los votos forzados (Le Couvent, ou les vœux forcés). (Obra de teatro que cuestiona el encierro y la falta de autonomía de las mujeres en las instituciones religiosas).

·         De Gouges, Olympe. (1790). La necesidad del divorcio (La nécessité du divorce). (Ensayo político que defiende la libertad de disolver el matrimonio).

·         De Gouges, Olympe. (1788). El príncipe filósofo (Le prince philosophe). (Novela epistolar y política).

·         De Gouges, Olympe. (1793). Las tres urnas (Les Trois Urnes). (Panfleto político que le costó su detención durante el periodo del Terror).

Estudios Biográficos y Críticos

·         Blanc, Olivier. (2003). Marie-Olympe de Gouges: une humaniste à la fin du XVIIIe siècle. Éditions René Viénet.

·         (Una de las investigaciones más exhaustivas que incluye el listado completo de sus escritos y manuscritos).

·         Manzanera López, Laura. (2010). Olympe de Gouges: la cronista maldita de la Revolución Francesa. El Viejo Topo.

·         (Biografía en español que analiza su papel y ofrece extractos de sus principales obras).

·         Mousset, Sophie. (2003). Olympe de Gouges et les droits de la femme. Éditions Le Félin.

·         (Análisis histórico sobre su defensa de los derechos femeninos durante la Revolución).

·         Blanco Corujo, Olivia. (2000). Olimpia de Gouges. Ediciones del Orto.

·         (Breve aproximación a su pensamiento y figura en español).

·         Bocquet, José Louis y Muller, Catel. (2012). Olympe de Gouges. Editorial Sinsentido.

·         (Novela gráfica documental que reconstruye su vida, activismo y pensamiento).


domingo, 4 de octubre de 2020

Olga Poblete: La Educadora Clandestina y Pionera de la Paz

Olga Poblete nació el 21 de mayo de 1908 en Tacna, en un contexto histórico marcado por la postguerra. Hija de Luisa Poblete, su camino estuvo definido desde temprano por la superación y el intelecto. Al trasladarse a Santiago, se integró a la brillante "Generación de 1930" en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde se graduó en 1929 como profesora de Historia, Geografía e Instrucción Cívica.

Una Cátedra de Vanguardia

Su carrera docente fue revolucionaria. No solo fue fundadora del Liceo Experimental Manuel de Salas, sino que rompió techos de cristal al convertirse en la primera catedrática universitaria en América Latina, dictando clases sobre la Historia de Extremo Oriente y África. Su visión académica era global y profundamente humana, lo que la llevó a ser Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades en 1970.

 

El Despertar del Civismo-Feminismo

Junto a figuras como Elena Caffarena y Graciela Mandujano, fundó en 1939 el Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH). Para Olga, el feminismo fue una revelación profesional: comprendió que la historia no podía seguir enseñándose solo en "género masculino". Esta conciencia la llevó a cuestionar la ausencia de las mujeres en los relatos oficiales y a dedicar gran parte de su obra a visibilizarlas.

 



Pacifismo y Resistencia: "Nada de lo humano me es ajeno"

Su paso por la Universidad de Columbia en Estados Unidos y el impacto del bombardeo atómico en Hiroshima forjaron en ella una convicción pacifista inquebrantable. Como secretaria general del Movimiento de Partidarios por la Paz, llevó su mensaje a foros internacionales, labor que le valió el Premio Lenin de la Paz en 1962, compartiendo honores con personalidades como Pablo Picasso.

Incluso en los momentos más obscuros de la historia chilena, tras el golpe de Estado de 1973, Olga no retrocedió. A sus 75 años, se transformó en una "educadora clandestina", organizando redes de apoyo alimenticio y charlas de resistencia, demostrando que la rebelión es, en última instancia, un acto de justicia ante la arbitrariedad.

 

Falleció el 17 de julio de 1999, dejando un legado de solidaridad y una invitación permanente a que ningún suceso humano nos resulte ajeno.

 



Bibliografía Sugerida:

Para profundizar en la vida y obra de esta extraordinaria intelectual, se sugieren las siguientes fuentes:

 

Obras de Olga Poblete:

·         Poblete, O. (1993). Una mujer, Elena Caffarena. Santiago: Ediciones La Morada/Cuarto Propio. (Biografía sobre su compañera de lucha).

·         Poblete, O. (1955). Documentos de la Historia Universal. Santiago: Editorial Universitaria.

·         Poblete, O. (1941). Cultura China. Santiago: Ediciones de la Universidad de Chile.

 

Fuentes sobre su vida y el MEMCH:

·         Gaviola, E., Jiles, X., Lopresti, L., & Rojas, C. (1986). Queremos votar en las próximas elecciones: Historia del movimiento femenino chileno 1913-1952. Santiago: Centro de Análisis y Difusión de la Condición de la Mujer.

·         Klimpel, F. (1962). La Mujer Chilena: El aporte femenino al progreso de Chile (1910-1960). Santiago: Editorial Andrés Bello.

·         Archivo Nacional de Chile. Fondo Mujeres y Géneros: Documentos del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH).

lunes, 20 de agosto de 2018

Elena Caffarena: La Abogada de la Emancipación y la Justicia




"Me rebelaba contra lo que se supone era el camino natural de las jóvenes de mi tiempo, que sólo pensaban en bordar, tocar el piano y esperar que un joven buenmozo golpeara su puerta".

 

Elena Caffarena Morice nació el 23 de marzo de 1903 en un Iquique resplandeciente por el auge salitrero. Hija del empresario Blas Caffarena, Elena pronto demostró que su destino no estaba en los salones de la alta sociedad, sino en las aulas y en la lucha social. Aunque su belleza la llevó a ser elegida Reina de la Primavera en 1923, su verdadera pasión era la justicia.


Una Jurista con Vocación Democrática

Fue una de las primeras mujeres en incorporarse a la FECH, donde conoció a figuras como Luis Emilio Recabarren. En 1926, se convirtió en una de las primeras quince abogadas de Chile. Sus estudios no solo le dieron un título, sino una convicción: "Mis estudios de derecho me convencieron de la inferioridad legal de la mujer".

 

Junto a su esposo y compañero de ideales, Jorge Jiles, formó un equipo legal dedicado al servicio de los más vulnerables, haciendo de la abogacía una herramienta de transformación social.

 


El MEMCH y la Conquista del Voto

En 1935, fue cofundadora del Movimiento de Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH). Su brillantez jurídica fue clave para redactar el proyecto de ley que, en 1949, otorgó el voto universal a las mujeres. Sin embargo, la política de la época intentó invisibilizarla: el presidente Gabriel González Videla no la invitó a la promulgación de la ley y, poco después, utilizó la "Ley Maldita" para perseguirla bajo acusaciones infundadas, retirándole incluso su derecho a voto recién conquistado.

 

Defensa de la Niñez y Resistencia

Elena no solo luchó por las mujeres; durante 38 años trabajó ad honorem en el Consejo Nacional del Niño, protegiendo a las familias más pobres. Tras el golpe de Estado de 1973, fue separada de su cargo por la dictadura militar.

 

Lejos de amedrentarse, su hogar se convirtió en un refugio y centro de operaciones para mujeres víctimas de la represión. Fue fundadora del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu), manteniendo viva la llama de la resistencia junto a su inseparable amiga Olga Poblete.

 

Elena falleció el 19 de julio de 2003, dejándonos el ejemplo de una mujer que fue, en sus propias palabras, "feminista por vocación democrática".


Bibliografía Sugerida:

Para profundizar en la vida y el pensamiento jurídico de Elena Caffarena, se recomiendan las siguientes obras:

 

Escritos de Elena Caffarena:

 

·         Caffarena, E. (1944). Capacidad de la mujer casada con relación a sus bienes. Santiago: Editorial Zamorano y Caperán.

 

·         Caffarena, E. (1952). ¿Debe el marido alimentos a la mujer que vive fuera del hogar conyugal? Santiago: Ediciones de la Revista de Derecho y Gaceta de los Tribunales.

·         Caffarena, E. (1957). Diccionario de Jurisprudencia Chilena. Santiago: Editorial Jurídica de Chile.

 

Fuentes sobre su vida y legado:

 

·         Poblete, O. (1993). Una mujer: Elena Caffarena. Santiago: Ediciones La Morada/Cuarto Propio. (La biografía fundamental escrita por su amiga).

·         Delsing, R. (2020). Elena Caffarena Morice: Por derecho propio. Santiago: Editorial Universitaria.

·         Gaviola, E., et al. (1986). Queremos votar en las próximas elecciones: Historia del movimiento femenino chileno 1913-1952. Santiago: Centro de Análisis y Difusión de la Condición de la Mujer.