Durante siglos, la historia oficial habló del 12 de octubre como un
"descubrimiento" o un "encuentro de dos mundos". Pero los
documentos de la época cuentan otra cosa. Cuentan cómo se sometió a millones de
personas con una violencia sistemática, y cómo en esa violencia los cuerpos de
las mujeres indígenas fueron un territorio más que se tomaba.
Este texto se apoya sobre todo en el estudio del historiador Esteban
Mira Caballos, que analiza un proceso judicial del siglo XVI contra un
conquistador, el capitán Lázaro Fonte, y de paso reconstruye cómo veían la
violación los propios contemporáneos de la Conquista.
El terror como método
Los conquistadores eran pocos y los pueblos que sometían, muchos. Por
eso el terror fue una herramienta planificada: matanzas de caciques,
mutilaciones, ejecuciones públicas, castigos ejemplares para que nadie se
atreviera a resistir. Ni siquiera el poder era un freno. El cronista Bartolomé
de las Casas escribió que "matar ni robar indios nunca se tuvo en estas
Indias por crimen", y el cronista indígena Guaman Poma de Ayala dejó dicho
que, en tiempos de la Conquista, ni había justicia ni había rey.
En ese contexto, las mujeres sufrieron de una manera específica. No eran
solo víctimas de la guerra: la violación, el cautiverio y la servidumbre sexual
fueron parte del botín.
Un botín con cuerpo de mujer
Mira Caballos recuerda que la violación se toleraba ampliamente en la
sociedad española de la época, y que aún más cuando la víctima era esclava o
pertenecía a otra religión. Viajar a América multiplicó esas condiciones: lejos
del poder, casi sin mujeres españolas y con decenas de miles de mujeres indígenas
en situación de esclavitud o servidumbre, los abusos fueron, según el autor,
algo "absolutamente habitual".
Los testimonios de la época lo confirman. Un religioso denunciaba en
1543 que algunos conquistadores tenían encerradas a las indígenas, las castigaban
y las trasquilaban para doblegarlas, y que como todos hacían lo mismo, todo se
tapaba. Los dominicos denunciaron que los mineros enviaban a los hombres a
sacar oro mientras abusaban de sus esposas. Y según Las Casas, ya en el fuerte
Navidad, levantado por Colón en 1492, los españoles que se quedaron se
dedicaron a tomar por la fuerza mujeres y oro, y por eso terminaron muertos. El
historiador advierte que los indicios apuntan en esa dirección, aunque no hay
certeza total.
El mito de la "conquista erótica"
Existe una versión muy difundida y bastante cómoda: la de las indígenas
"enamoradas" de los españoles, de las que habría nacido el mestizaje
como una fusión armoniosa. El propio Mira Caballos reconoce que hubo mujeres
que convivieron con españoles, casi siempre como concubinas y muy pocas como
esposas. También hubo caciques que entregaron a sus hijas como forma de
alianza, como ocurrió con la Malinche, regalada a Cortés, o con Inés Huaylas,
hermana del Inca Huáscar, entregada a Pizarro.
Pero el autor concluye que esas uniones fueron minoritarias frente a la
violación. Y cuando una mujer es entregada como moneda de cambio político, o
convive con quien tiene el poder de matar a su gente, hablar de libre elección
es, como mínimo, discutible. El mestizaje, en buena medida, nació de ahí.
Esclavas, crianza y negocio
La violencia sexual fue también un negocio. Un español que participó en
la conquista de Yucatán se jactaba de haber dejado embarazadas a decenas de
esclavas indígenas, porque así podía venderlas más caras. Otros vendían a
mujeres embarazadas de sus propios hijos. Más tarde, ya avanzado el siglo XVI,
se hizo común que las indígenas fueran obligadas a amamantar a los hijos de las
españolas, en desmedro de sus propios hijos; solo a comienzos del siglo XVII se
prohibió esa práctica, al menos en la ley.
Las esclavas indígenas, igual que las africanas, estaban especialmente
expuestas: la ley no las protegía de sus dueños.
Un sistema entero, no solo los capitanes
La violencia no vino únicamente de los soldados. Según el estudio,
también participaron funcionarios públicos, encomenderos y personas comunes, y
hasta presidentes de audiencia, oidores y protectores de indios, es decir, las
mismas autoridades que debían impedirla. El autor cita el caso de Nuño de
Guzmán, presidente de la Audiencia de México, que según los registros violaba a
jóvenes indígenas.
La impunidad: lo que decía la ley y lo que pasaba
Aquí está quizás el dato más revelador. En 1536, una real cédula
mostraba la perplejidad del rey ante una sentencia: un español que intentó
violar a una indígena y, cuando ella se refugió en una casa, la quemó viva, fue
condenado a pagar apenas cinco pesos de oro. Lo que se juzgó fue el asesinato;
el intento de violación ni siquiera pareció un delito.
La ley tampoco distinguía bien las edades. Las Siete Partidas
trataban todas las violaciones por igual, y aunque el emperador Carlos V ordenó
en 1533 penas de muerte para quienes violaran a niñas, en América, concluye
Mira Caballos, eso quedó "en mero papel mojado".
El caso de Lázaro Fonte
El expediente de Lázaro Fonte lo muestra con claridad. Fonte, un capitán
nacido en Cádiz, fue procesado en el Nuevo Reino de Granada, en la actual
Colombia, por varios delitos. Entre ellos, la matanza de indígenas en Fusagasugá
y la violación de niñas, que numerosos testigos españoles confirmaron. Pero
según el estudio, la causa central del juicio no fue ninguna de esas
atrocidades, sino que había comerciado esmeraldas en contra de una prohibición
y se había enemistado con el teniente de gobernador, Gonzalo Jiménez de
Quesada.
Fonte fue condenado a muerte, pero la pena se redujo a destierro.
Después fue absuelto por un gobernador que, según los documentos, lo indultó a
cambio de quedarse con sus propiedades. Años más tarde, la Corona llegó a
recomendar que se le concediera una encomienda "en gratificación por sus
servicios". Los testigos que presenciaron los hechos, además, no
intervinieron: a lo más, le reprocharon su "bellaquería" después. La
voz de las víctimas, en el expediente, simplemente no está.
El autor resume la conclusión con una frase que pesa: no conoce ni un
solo caso de ejecución de una condena a muerte contra un español por haber
asesinado o violado a indígenas.
Una advertencia del propio historiador
Para ser justas con la fuente, Mira Caballos aclara que esa violencia no
fue exclusiva de España: otros imperios europeos usaron el terror y el abuso en
sus colonias, y también hubo violencia entre los propios pueblos indígenas. Su
punto es que se puede, y se debe, reconocer lo ocurrido "sin complejos y
sin sentimientos de culpa". Es una postura que se puede discutir, pero que
explica el tono del estudio. Lo que importa de su documentación es que muestra
cómo funcionaba el poder: quiénes eran castigados, por qué, y quiénes quedaban
sin castigo.
Leer la historia desde los cuerpos
Mirar la Conquista desde la violencia sexual no es morbo: es entender
que el colonialismo se ejerció también sobre los cuerpos de las mujeres, y que
esa jerarquía de impunidad dejó marcas que llegan hasta hoy. Pensadoras
indígenas y decoloniales como Rita Segato y Lorena Cabnal, entre otras, han
propuesto leer esa continuidad entre la violencia colonial y la violencia
contra las mujeres y sus territorios en el presente, con ideas como el
"cuerpo-territorio". Son lecturas que valen la pena explorar con
calma, y que cada 12 de octubre nos recuerdan que la resistencia indígena
también fue, y sigue siendo, una resistencia de mujeres.
📚 Bibliografía:
- Mira Caballos, Esteban (2007). "Terror, violación y pederastia
en la Conquista de América: el caso de Lázaro Fonte". Jahrbuch für
Geschichte Lateinamerikas, 44. Böhlau Verlag, Köln/Weimar/Wien.
- Las Casas, Bartolomé de. Historia de las Indias y Brevísima
relación de la destrucción de las Indias.
- Fernández de Oviedo, Gonzalo. Historia general y natural de las
Indias.
- Benzoni, Girolamo. Historia del Nuevo Mundo.
- Konetzke, Richard (1953). Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica, 1493-1810.
- Friederici, Georg (1973). El carácter del descubrimiento y de la
conquista de América.
- Todorov, Tzvetan (1999). La conquista de América. El problema
del otro.
(Fuentes que cita el estudio de Mira Caballos; el
texto se apoya en su lectura de ellas.)
🔗 Enlaces
de interés:
- El Periódico — "América violada": violencias
contra las mujeres en la conquista y la colonización
- Prensa Comunitaria — La violación colonial: seis siglos
de abusos sexuales
- El Confidencial — Ejecuciones, mutilaciones,
violaciones: así fue la conquista de América
- BBC Mundo
- Nuevo Mundo Mundos Nuevos (OpenEdition)


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