domingo, 11 de octubre de 2026

Cuerpos conquistados: la violencia sexual en la Conquista de América

 

Durante siglos, la historia oficial habló del 12 de octubre como un "descubrimiento" o un "encuentro de dos mundos". Pero los documentos de la época cuentan otra cosa. Cuentan cómo se sometió a millones de personas con una violencia sistemática, y cómo en esa violencia los cuerpos de las mujeres indígenas fueron un territorio más que se tomaba.

Este texto se apoya sobre todo en el estudio del historiador Esteban Mira Caballos, que analiza un proceso judicial del siglo XVI contra un conquistador, el capitán Lázaro Fonte, y de paso reconstruye cómo veían la violación los propios contemporáneos de la Conquista.

El terror como método

Los conquistadores eran pocos y los pueblos que sometían, muchos. Por eso el terror fue una herramienta planificada: matanzas de caciques, mutilaciones, ejecuciones públicas, castigos ejemplares para que nadie se atreviera a resistir. Ni siquiera el poder era un freno. El cronista Bartolomé de las Casas escribió que "matar ni robar indios nunca se tuvo en estas Indias por crimen", y el cronista indígena Guaman Poma de Ayala dejó dicho que, en tiempos de la Conquista, ni había justicia ni había rey.

En ese contexto, las mujeres sufrieron de una manera específica. No eran solo víctimas de la guerra: la violación, el cautiverio y la servidumbre sexual fueron parte del botín.

Un botín con cuerpo de mujer

Mira Caballos recuerda que la violación se toleraba ampliamente en la sociedad española de la época, y que aún más cuando la víctima era esclava o pertenecía a otra religión. Viajar a América multiplicó esas condiciones: lejos del poder, casi sin mujeres españolas y con decenas de miles de mujeres indígenas en situación de esclavitud o servidumbre, los abusos fueron, según el autor, algo "absolutamente habitual".

Los testimonios de la época lo confirman. Un religioso denunciaba en 1543 que algunos conquistadores tenían encerradas a las indígenas, las castigaban y las trasquilaban para doblegarlas, y que como todos hacían lo mismo, todo se tapaba. Los dominicos denunciaron que los mineros enviaban a los hombres a sacar oro mientras abusaban de sus esposas. Y según Las Casas, ya en el fuerte Navidad, levantado por Colón en 1492, los españoles que se quedaron se dedicaron a tomar por la fuerza mujeres y oro, y por eso terminaron muertos. El historiador advierte que los indicios apuntan en esa dirección, aunque no hay certeza total.

El mito de la "conquista erótica"

Existe una versión muy difundida y bastante cómoda: la de las indígenas "enamoradas" de los españoles, de las que habría nacido el mestizaje como una fusión armoniosa. El propio Mira Caballos reconoce que hubo mujeres que convivieron con españoles, casi siempre como concubinas y muy pocas como esposas. También hubo caciques que entregaron a sus hijas como forma de alianza, como ocurrió con la Malinche, regalada a Cortés, o con Inés Huaylas, hermana del Inca Huáscar, entregada a Pizarro.

Pero el autor concluye que esas uniones fueron minoritarias frente a la violación. Y cuando una mujer es entregada como moneda de cambio político, o convive con quien tiene el poder de matar a su gente, hablar de libre elección es, como mínimo, discutible. El mestizaje, en buena medida, nació de ahí.

Esclavas, crianza y negocio

La violencia sexual fue también un negocio. Un español que participó en la conquista de Yucatán se jactaba de haber dejado embarazadas a decenas de esclavas indígenas, porque así podía venderlas más caras. Otros vendían a mujeres embarazadas de sus propios hijos. Más tarde, ya avanzado el siglo XVI, se hizo común que las indígenas fueran obligadas a amamantar a los hijos de las españolas, en desmedro de sus propios hijos; solo a comienzos del siglo XVII se prohibió esa práctica, al menos en la ley.

Las esclavas indígenas, igual que las africanas, estaban especialmente expuestas: la ley no las protegía de sus dueños.

Un sistema entero, no solo los capitanes

La violencia no vino únicamente de los soldados. Según el estudio, también participaron funcionarios públicos, encomenderos y personas comunes, y hasta presidentes de audiencia, oidores y protectores de indios, es decir, las mismas autoridades que debían impedirla. El autor cita el caso de Nuño de Guzmán, presidente de la Audiencia de México, que según los registros violaba a jóvenes indígenas.

La impunidad: lo que decía la ley y lo que pasaba

Aquí está quizás el dato más revelador. En 1536, una real cédula mostraba la perplejidad del rey ante una sentencia: un español que intentó violar a una indígena y, cuando ella se refugió en una casa, la quemó viva, fue condenado a pagar apenas cinco pesos de oro. Lo que se juzgó fue el asesinato; el intento de violación ni siquiera pareció un delito.

La ley tampoco distinguía bien las edades. Las Siete Partidas trataban todas las violaciones por igual, y aunque el emperador Carlos V ordenó en 1533 penas de muerte para quienes violaran a niñas, en América, concluye Mira Caballos, eso quedó "en mero papel mojado".

El caso de Lázaro Fonte

El expediente de Lázaro Fonte lo muestra con claridad. Fonte, un capitán nacido en Cádiz, fue procesado en el Nuevo Reino de Granada, en la actual Colombia, por varios delitos. Entre ellos, la matanza de indígenas en Fusagasugá y la violación de niñas, que numerosos testigos españoles confirmaron. Pero según el estudio, la causa central del juicio no fue ninguna de esas atrocidades, sino que había comerciado esmeraldas en contra de una prohibición y se había enemistado con el teniente de gobernador, Gonzalo Jiménez de Quesada.

Fonte fue condenado a muerte, pero la pena se redujo a destierro. Después fue absuelto por un gobernador que, según los documentos, lo indultó a cambio de quedarse con sus propiedades. Años más tarde, la Corona llegó a recomendar que se le concediera una encomienda "en gratificación por sus servicios". Los testigos que presenciaron los hechos, además, no intervinieron: a lo más, le reprocharon su "bellaquería" después. La voz de las víctimas, en el expediente, simplemente no está.

El autor resume la conclusión con una frase que pesa: no conoce ni un solo caso de ejecución de una condena a muerte contra un español por haber asesinado o violado a indígenas.

Una advertencia del propio historiador

Para ser justas con la fuente, Mira Caballos aclara que esa violencia no fue exclusiva de España: otros imperios europeos usaron el terror y el abuso en sus colonias, y también hubo violencia entre los propios pueblos indígenas. Su punto es que se puede, y se debe, reconocer lo ocurrido "sin complejos y sin sentimientos de culpa". Es una postura que se puede discutir, pero que explica el tono del estudio. Lo que importa de su documentación es que muestra cómo funcionaba el poder: quiénes eran castigados, por qué, y quiénes quedaban sin castigo.

Leer la historia desde los cuerpos

Mirar la Conquista desde la violencia sexual no es morbo: es entender que el colonialismo se ejerció también sobre los cuerpos de las mujeres, y que esa jerarquía de impunidad dejó marcas que llegan hasta hoy. Pensadoras indígenas y decoloniales como Rita Segato y Lorena Cabnal, entre otras, han propuesto leer esa continuidad entre la violencia colonial y la violencia contra las mujeres y sus territorios en el presente, con ideas como el "cuerpo-territorio". Son lecturas que valen la pena explorar con calma, y que cada 12 de octubre nos recuerdan que la resistencia indígena también fue, y sigue siendo, una resistencia de mujeres.

📚 Bibliografía:

  • Mira Caballos, Esteban (2007). "Terror, violación y pederastia en la Conquista de América: el caso de Lázaro Fonte". Jahrbuch für Geschichte Lateinamerikas, 44. Böhlau Verlag, Köln/Weimar/Wien.
  • Las Casas, Bartolomé de. Historia de las Indias y Brevísima relación de la destrucción de las Indias.
  • Fernández de Oviedo, Gonzalo. Historia general y natural de las Indias.
  • Benzoni, Girolamo. Historia del Nuevo Mundo.
  • Konetzke, Richard (1953). Colección de documentos para la historia de la formación social de Hispanoamérica, 1493-1810.
  • Friederici, Georg (1973). El carácter del descubrimiento y de la conquista de América.
  • Todorov, Tzvetan (1999). La conquista de América. El problema del otro.

(Fuentes que cita el estudio de Mira Caballos; el texto se apoya en su lectura de ellas.)

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