Cada 11 de octubre, desde 2012, la ONU conmemora el Día Internacional de
la Niña. No es una fecha para regalar flores ni para repetir que "las
niñas son el futuro". Es una fecha para hacer las cuentas de lo que se les
debe hoy: seguridad, educación, salud y tiempo para ser niñas.
Este texto
repasa los problemas que más las golpean, y termina con lo que, como sociedad,
podemos y debemos hacer.
Niñas en tiempos de guerra
Cuando hay un conflicto armado, las niñas pierden su casa, su escuela y,
muchas veces, a su familia. Quedan más expuestas a la violencia sexual, al
reclutamiento, al desplazamiento forzado y a los matrimonios que sus familias
aceptan para "protegerlas" o para sobrevivir. Cada año, la ONU
documenta violaciones graves contra niñas y niños en las guerras, entre ellas
la violencia sexual.
Algunas de esas historias llegaron a ser símbolos. Sadako Sasaki tenía
dos años cuando cayó la bomba sobre Hiroshima, y murió a los 12 de una leucemia
causada por la radiación. Malala Yousafzai tenía 15 cuando los talibanes le
dispararon por defender el derecho de las niñas a estudiar. Pero detrás de cada
nombre conocido hay millones de niñas anónimas.
La violencia sexual: casi siempre cerca de casa
La violencia sexual contra las niñas no ocurre solo en las guerras.
Según estimaciones recientes de UNICEF, una de cada ocho niñas en el mundo
sufre violación o abuso sexual antes de cumplir los 18 años, y en la mayoría de
los casos el agresor es alguien cercano: un familiar, una pareja o un conocido.
En Chile lo vimos con crudeza en el caso de las niñas de Alto Hospicio,
a las que el Estado trató como "fugadas" en vez de buscarlas. Y la
ley chilena de tres causales reconoce que las niñas menores de 14 años violadas
pueden interrumpir un embarazo hasta las 14 semanas de gestación, porque una
niña embarazada por una violación no puede ser obligada a ser madre.
Matrimonio infantil y uniones forzadas
Millones de niñas se casan antes de los 18 años, a veces con hombres
mucho mayores, por pobreza, por tradición o por "honor". El
matrimonio infantil suele terminar con su educación, aumenta el riesgo de
violencia y de embarazos tempranos, y las deja dependientes económicamente. Es
una violencia que se presenta como un acuerdo entre adultos, pero la niña nunca
decide. La edad mínima de 18 años, sin excepciones, es el piso de cualquier
legislación que proteja a las niñas.
Mutilación genital femenina
La mutilación genital femenina se practica en decenas de países, sobre
todo en África, y ha afectado ya a cientos de millones de niñas y mujeres. No
tiene ningún beneficio médico, puede causar hemorragias, infecciones, dolor
crónico y complicaciones en el parto, y se hace casi siempre a niñas pequeñas,
que no pueden consentir. Es una violación de sus derechos y una forma de
control sobre su cuerpo y su sexualidad. Ya lo contamos con más detalle en este
blog, y seguiremos insistiendo: se abandona con educación, con leyes que la
sancionen y con el trabajo de las propias comunidades.
Afganistán: el apartheid de género
Desde que los talibanes volvieron al poder en 2021, Afganistán es el
único país del mundo donde se prohíbe la educación secundaria a las niñas, y
también la universitaria a las mujeres. A eso se suman restricciones al
trabajo, a la movilidad y a la vida pública. Una niña afgana que termina la
primaria hoy ya sabe que no podrá seguir estudiando, y no por falta de talento
ni de recursos, sino por una política deliberada.
Organismos de derechos humanos y expertos de la ONU hablan de
"apartheid de género" para describir este sistema de segregación y
exclusión sistemática de mujeres y niñas. Lo desarrollamos antes en este blog;
hoy corresponde recordar que cada año que pasa es una generación de niñas a las
que se les roba el futuro.
Niñas indígenas: una discriminación que se suma a otra
Las niñas indígenas enfrentan varias desigualdades a la vez: por ser
niñas, por ser indígenas y, con frecuencia, por vivir en zonas rurales lejanas,
con escuelas precarias, sin atención de salud cercana y con educación que no
respeta su lengua ni su cultura. En muchos territorios, además, la presencia de
empresas extractivas y de actores armados aumenta el riesgo de violencia contra
ellas. El acceso a la educación intercultural bilingüe, a servicios de salud
con pertinencia cultural y a la protección frente a la violencia no son
favores: son derechos.
Y es una historia de larga data: en el texto que publicamos el 12 de
octubre sobre la violencia sexual en la Conquista, vemos cómo el cuerpo de las
mujeres indígenas fue desde el principio un territorio de poder.
Las "pequeñas madres": cuidar antes de crecer
En muchísimas familias, las niñas cargan desde muy temprano con el
cuidado de sus hermanos menores y las tareas de la casa. Según estimaciones de
UNICEF, las niñas de entre 5 y 14 años dedican muchas más horas al trabajo
doméstico y de cuidados no remunerado que los niños de su edad. Ese tiempo es
el que les falta para estudiar, jugar, descansar y cuidarse. Les cuesta el
rendimiento escolar, el sueño, el juego y, a la larga, su salud física y
mental, y es una de las razones por las que muchas dejan la escuela.
Conviene mirarlo bien: esto no se resuelve culpando a las madres. Muchas
de ellas trabajan, crían solas y no tienen salas cuna, apoyo ni una pareja que
comparta el cuidado. La carga que le pasan a sus hijas es la misma que a ellas
les pasaron, parte de un sistema que da por hecho que cuidar es "cosa de
mujeres". Lo que hay que cambiar es ese sistema: que los padres asuman su
parte, y que el Estado ofrezca servicios de cuidado accesibles.
Salud: lo que se queda sin atender
Todo lo anterior se traduce en salud. Las niñas y adolescentes sufren
embarazos precoces, que son una de las principales causas de muerte entre las
adolescentes en el mundo; anemia y malnutrición; falta de información y de
productos para manejar la menstruación con dignidad; y problemas de salud
mental, como ansiedad y depresión, agravados por la violencia y el estrés de la
sobrecarga. Sin educación sexual integral, sin acceso a anticonceptivos y a
atención de salud adecuada, quedan expuestas a riesgos que son prevenibles.
¿Qué debemos hacer como sociedad?
- Garantizar educación gratuita, segura y de
calidad hasta el final de la secundaria, con
apoyo para que las niñas que están en riesgo de abandonar puedan seguir:
becas, alimentación escolar, transporte seguro y baños dignos.
- Prohibir el matrimonio infantil sin
excepciones y sancionar efectivamente la violencia
sexual, con sistemas de protección que escuchen y crean a las niñas.
- Educación sexual integral en todas las escuelas, desde edades tempranas, adaptada a cada
etapa: enseña a reconocer el abuso, a pedir ayuda y a decidir sobre el
propio cuerpo.
- Servicios de salud accesibles y amigables para
adolescentes, incluidos los de salud mental y salud sexual
y reproductiva, y productos de higiene menstrual gratuitos.
- Redistribuir el cuidado: más salas cuna y servicios públicos, y corresponsabilidad real de
padres y de toda la sociedad, para que las niñas no sean las cuidadoras de
reemplazo.
- Educación intercultural y servicios con
pertinencia cultural para las niñas indígenas,
con participación de sus propias comunidades y organizaciones.
- Exigir justicia y presión internacional por las niñas de Afganistán y de todos los conflictos: financiar
su educación, proteger a las refugiadas y no normalizar a quienes les
niegan sus derechos.
- Trabajar también con niños, hombres y familias, porque ningún cambio dura si no cambian las ideas que lo
sostienen.
Un último compromiso
Las niñas no necesitan que las admiremos por su resiliencia: necesitan
que dejemos de exigírsela. Cada niña que está en la escuela, que se siente
segura en su casa, que decide sobre su cuerpo y que puede jugar, es una niña a
la que se le cumplió un derecho. Todavía faltan demasiadas.
📚 Fuentes:
- Organización de las Naciones Unidas. "Día Internacional de la
Niña" (resolución 66/170 de la Asamblea General, 2011).
- UNICEF. Informes sobre violencia sexual en la niñez, matrimonio
infantil, mutilación genital femenina y trabajo doméstico y de cuidados.
- ONU. Informe anual del Secretario General sobre los niños y los
conflictos armados.
- ONU Mujeres y UNESCO. Informes sobre la situación de las mujeres y
niñas en Afganistán.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Salud de las y los
adolescentes y mutilación genital femenina.
- Ley chilena N.º 21.030 (interrupción voluntaria del embarazo en
tres causales).
🔗 Enlaces
de interés:
- ONU — Día Internacional de la Niña
- UNICEF
— Protección de la infancia
- UNESCO
— Educación de las niñas
- ONU
Mujeres
- OMS








