martes, 18 de agosto de 2026

Juana Capdevielle: la bibliotecaria que defendió la libertad

 

La historia de Juana Capdevielle es la de una mujer que hizo de los libros una herramienta de transformación social y que, como tantas otras intelectuales de su tiempo, fue víctima de la violencia desencadenada tras el golpe militar de 1936. Bibliotecaria, pedagoga, feminista y defensora de la cultura, su vida representa el compromiso de toda una generación con la modernización de España y con la construcción de una sociedad más libre e igualitaria.

Nacida en Madrid en 1905, Juana destacó desde muy joven por su brillante trayectoria académica. Formó parte de una generación de mujeres que aprovechó las oportunidades educativas abiertas durante las primeras décadas del siglo XX para acceder a espacios intelectuales tradicionalmente reservados a los hombres. Su pasión por el conocimiento la llevó a especializarse en biblioteconomía y archivística, disciplinas que en aquellos años experimentaban una profunda renovación.

Durante la Segunda República desarrolló una destacada labor profesional vinculada a las bibliotecas universitarias y a la organización documental. Su trabajo estuvo guiado por una idea fundamental: la cultura debía ser accesible para toda la ciudadanía. Esta visión conectaba plenamente con los ideales republicanos de educación pública, difusión del conocimiento y democratización de la vida cultural.

Uno de sus logros más importantes fue su participación en la reorganización de fondos bibliográficos y en la modernización de los sistemas de clasificación documental. Su labor contribuyó a acercar las bibliotecas a estudiantes, investigadores y lectores, en una época en la que se impulsaban profundas reformas educativas y culturales.

Más allá de su trabajo profesional, Juana Capdevielle también se interesó por las cuestiones sociales que afectaban a las mujeres. En sus intervenciones públicas defendió ideas innovadoras para la época relacionadas con la igualdad, la autonomía femenina y la necesidad de que las mujeres pudieran desarrollar plenamente sus capacidades intelectuales y profesionales. Su pensamiento reflejaba las aspiraciones de una generación que luchaba por ampliar derechos y derribar barreras históricas.


Su vida cambió drásticamente tras el golpe militar de julio de 1936. Su esposo, Francisco Pérez Carballo, gobernador civil de La Coruña y defensor de la legalidad republicana, fue detenido y posteriormente ejecutado. Juana, que además estaba embarazada, quedó en una situación de extrema vulnerabilidad.

Días más tarde, a principios de agosto, fue localizada y detenida por miembros de la Falange. Tras permanecer varios días recluida, durante la noche del 17 al 18 de agosto fue sacada de su lugar de detención y asesinada a quemarropa al borde de una carretera. Tenía apenas treinta años.

Su asesinato simboliza la persecución sufrida por miles de mujeres cuya única "culpa" fue defender la educación, la cultura, la libertad de pensamiento o los valores democráticos. A diferencia de muchos otros nombres que quedaron relegados al olvido durante décadas, la figura de Juana Capdevielle ha sido progresivamente recuperada gracias al trabajo de investigadores, asociaciones memorialistas y profesionales de las bibliotecas.

Hoy, diversas instituciones educativas y culturales llevan su nombre en reconocimiento a su legado. Entre ellas destaca la Biblioteca Central del campus de El Sadar de la Universidad Pública de Navarra, que la recuerda como ejemplo de compromiso con el conocimiento y el servicio público.

Recordar a Juana Capdevielle es mucho más que recuperar una biografía truncada por la violencia. Significa reconocer el valor de quienes dedicaron su vida a construir una sociedad basada en la educación, la cultura y el pensamiento crítico. Su historia nos recuerda que las bibliotecas no son simples depósitos de libros, sino espacios de libertad, aprendizaje y ciudadanía.

Hoy revindicamos su memoria no solo por la injusticia de su asesinato, sino por la vigencia de aquello en lo que creyó. Su defensa del acceso al conocimiento, su compromiso profesional y su confianza en la capacidad transformadora de la educación continúan siendo referentes valiosos para las generaciones presentes y futuras.

Enlaces de interés:

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

  • Semblanza de Juana Capdevielle
    Reseña institucional sobre su trayectoria profesional y su trabajo en la organización de la biblioteca universitaria.

Real Academia de la Historia (RAH)

Biblioteca del Ateneo de Madrid

  • Documentación relacionada con la modernización de los fondos bibliográficos y las innovaciones técnicas desarrolladas durante su etapa profesional.

Nomes e Voces (Proyecto Interuniversitario de Memoria Histórica)

  • Registros documentales sobre la represión en Galicia tras el golpe militar de 1936.

Bibliografía:

Libros e investigaciones

·         Preston, Paul. El holocausto español: odio y exterminio en la Guerra Civil y después. Barcelona: Debate, 2011.

·         Blanco, Carmen. Casas Anarquistas de Morte e de Vida. Ediciós do Castro, 1996.

·         Nash, Mary. Rojas: las mujeres republicanas en la Guerra Civil. Madrid: Taurus, 1999.

Artículos académicos

·         Panizo Santos, Ignacio. «Juana Capdevielle: bibliotecaria represaliada». Boletín de la ANABAD, 2008.

·         Capdevielle, Juana. «El problema del amor en el ambiente universitario» (1934).

·         Rodríguez López, Carolina. Estudios sobre memoria histórica, género y represión durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

·         Esta estructura se asemeja más a la de un artículo de revista cultural o divulgativa, con un desarrollo más sólido (aproximadamente entre 900 y 1.200 palabras) y una conclusión que cierra el relato antes de pasar al aparato documental.

 

domingo, 16 de agosto de 2026

CHARLOTTE PERKINS GILMAN

 

La trampa del matrimonio por necesidad y la teoría de la dependencia económica de las mujeres

Una Infancia Inestable y la Prisión del Hogar

Charlotte Perkins Gilman (Hartford, Connecticut, 1860 – Pasadena, California, 1935) fue una destacada socióloga, novelista, conferenciante y reformadora social estadounidense. Su infancia estuvo marcada por el abandono de su padre, lo que condenó a su madre y a ella a una vida de pobreza errática y mudanzas constantes. Esta temprana vivencia despertó en Charlotte una profunda conciencia sobre la vulnerabilidad de las mujeres desprovistas de recursos propios.

En 1884 contrajo matrimonio con el artista Charles Stetson. Tras el nacimiento de su hija, Charlotte cayó en una severa depresión posparto. Fue sometida por el Dr. Silas Weir Mitchell, el especialista en nervios más renombrado de la época, a la "cura de reposo": un tratamiento psiquiátrico que prohibía estrictamente a las mujeres toda actividad intelectual, limitándolas al confinamiento doméstico absoluto. Esta experiencia asfixiante, que casi la lleva a la locura, inspiró su obra cumbre de terror psicológico sugestivo: El papel tapiz amarillo (1892), un reflejo crudo de cómo el entorno doméstico forzado destruía la mente femenina. Años después, cuando el cuento se publicó, Gilman le envió personalmente una copia al propio Dr. Mitchell.

Estudios y Enfoque Sociológico

A diferencia de otras figuras que se limitaban a la lucha por el sufragio político, Gilman centró sus estudios y análisis en las bases materiales e institucionales de la sociedad. Fue una socióloga autodidacta con una agudeza intelectual brillante. Su obra teórica principal, Mujeres y economía (1898), causó un impacto internacional inmediato y la posicionó como una de las pensadoras más radicales del feminismo de la primera ola.

Para Charlotte, las raíces de la opresión de las mujeres no eran meramente legales o morales, sino profundamente estructurales. Abordó el análisis social combinando teorías evolucionistas y socialistas, analizando el hogar no como un santuario moral, sino como una institución económica arcaica que frenaba el progreso humano general.

La Falta de Autonomía Económica: La Trampa del Matrimonio por Necesidad

El núcleo de la teoría de Gilman explicaba con frialdad cómo la sociedad obligaba a las mujeres a comerciar con su propia existencia para sobrevivir:

  • La mujer como dependiente económica: Gilman denunció que la mujer era el único animal cuya supervivencia dependía completamente de las actividades de su pareja masculina. El estatus económico del varón determinaba el de la mujer; ella no obtenía riquezas por su propia productividad, sino por la capacidad de retener a un proveedor.
  • La distorsión del matrimonio: Al estar excluidas del mercado laboral formal y de la independencia financiera, el matrimonio se transformaba de una libre unión afectiva en una sutil forma de prostitución institucionalizada o "matrimonio por necesidad". Las mujeres se veían obligadas a desarrollar atributos puramente atractivos y sumisos para asegurar el sustento.
  • El mito del trabajo doméstico: Gilman desmitificó la idea de que el cuidado del hogar era una compensación económica justa. Argumentaba que el trabajo extenuante de la esposa en la casa no tenía un valor real de cambio en el mercado; por lo tanto, la dejaba en una situación de eterna infancia social y subordinación legal frente a su marido.

«La mujer se encuentra atrapada en una relación económica donde su subsistencia está ligada directamente al cumplimiento de funciones sexuales y domésticas. Mientras la economía de la mujer dependa del hombre, nunca podrá ser un ser humano completamente libre».



Propuestas para una Nueva Estructura Social

Para romper el círculo vicioso que ataba a las mujeres a matrimonios infelices e impuestos por la supervivencia, Gilman propuso reformas estructurales que sonaban de ciencia ficción para el siglo XIX:

Apostó firmemente por la profesionalización del cuidado infantil y el trabajo doméstico. Imaginó complejos habitacionales con cocinas comunitarias y guarderías integradas a cargo de profesionales cualificados. Esto liberaría a las mujeres de las tareas del hogar, permitiéndoles insertarse en el empleo remunerado y lograr una autonomía financiera real. En su famosa novela utópica Herland (1915), describió una sociedad compuesta exclusivamente por mujeres donde la cooperación, la ausencia de propiedad privada y la independencia absoluta erradicaban los males del patriarcado.

Una última batalla: el derecho a decidir sobre la propia vida

La coherencia de Charlotte Perkins Gilman no se detuvo en la teoría económica. En 1932 fue diagnosticada con un cáncer de mama terminal. Durante años había defendido públicamente el derecho a la eutanasia como una extensión lógica de la autonomía personal —la misma autonomía que había reclamado toda su vida para las mujeres frente al matrimonio y la dependencia económica—.

El 17 de agosto de 1935, tras tres años conviviendo con la enfermedad, Charlotte puso en práctica sus propias convicciones: tomó su propia vida inhalando cloroformo. Dejó una nota que se haría célebre:

"La vida humana consiste en el servicio mutuo. Ningún duelo, dolor, infortunio o 'corazón roto' es excusa para cortar la propia vida mientras quede algún poder de servicio. Pero cuando toda utilidad ha terminado, cuando se tiene la certeza de una muerte inevitable e inminente, es el más simple de los derechos humanos elegir una muerte rápida y fácil en lugar de una lenta y horrible. He preferido el cloroformo al cáncer."

No fue un acto de derrota, sino la aplicación final y coherente de una vida entera dedicada a defender que una persona —y en particular una mujer, históricamente despojada de todo poder sobre su propio cuerpo y su propio destino— tiene derecho a decidir sobre su propia existencia hasta el último momento.


📚 Fuentes Bibliográficas:

  • Gilman, Charlotte Perkins (2008). Mujeres y economía: un estudio sobre la relación económica entre hombres y mujeres como factor de la evolución social. Valencia: Universitat de València. (Obra fundamental de 1898).
  • Gilman, Charlotte Perkins (2002). El tapiz amarillo. Madrid: Editorial Debate.
  • Gilman, Charlotte Perkins (1935). The Living of Charlotte Perkins Gilman: An Autobiography. Nueva York: D. Appleton-Century Co.
  • Hill, Mary A. (1980). Charlotte Perkins Gilman: The Making of a Radical Feminist, 1860-1896. Filadelfia: Temple University Press.
  • Lane, Ann J. (1990). To Herland and Beyond: The Life and Work of Charlotte Perkins Gilman. Nueva York: Pantheon Books.

 

Georgette Kokoczinski: La chispa libertaria de "Mimosa"

 

El 16 de agosto de 1907 nació en Versalles una mujer cuya corta vida encarnó el compromiso social, la enfermería solidaria y el ideal libertario: Georgette Léontine Roberte Kokoczinski, conocida entrañablemente por sus compañeros como «Mimosa».

De los cabarets de Montmartre a los círculos libertarios

Nació en el seno de una familia de clase media: hija de Léontine Brivadis y de Robert Ango, un pintor de brocha gorda que la reconoció legalmente en 1908. A los 16 años, incapaz de entenderse con su familia, se marchó a París, donde fue acogida por el poeta anarquista André Colomer y su compañera Magdalena, quien la introdujo en las ideas libertarias.

En París frecuentó los cabarets de Montmartre —cantó en lugares como el Lapin Agile—, atraída por el mundo del espectáculo y la poesía. Desde 1925 vivió en unión libre con el anarquista Fernand Fortin, y se integró al grupo «Éducation Sociale» que él había fundado en Loches. Ahí comenzó a intervenir en mítines y festivales libertarios.

De regreso en París en 1928, adoptó el nombre artístico de Mimosa y se sumó a un grupo teatral que animaba encuentros y festivales libertarios de la región parisina. En esa misma época, según el testimonio de la anarquista y periodista Lola Iturbe, terminaba sus recitales bajando a la sala a vender La Revue Anarchiste —publicación dirigida por su compañero Fortin— junto a otros periódicos libertarios. Fue también en este período cuando completó sus estudios de enfermería.

El 7 de noviembre de 1931 se casó con el periodista socialista Mieczysław Kokoczynski, de quien tomó su apellido, sin dejar por eso de mantener sus vínculos con sus antiguos compañeros libertarios.

El salto a España

El 28 de agosto de 1936, tras asistir a un mitin de apoyo a la Revolución española en la Salle Wagram de París, Mimosa decidió involucrarse directamente. El 18 de septiembre de 1936 partió hacia España y se alistó en el Grupo Internacional de la Columna Durruti.

Fue destinada al Frente de Aragón, donde junto a las anarquistas alemanas Augusta Marx y Madeleine Gierth se ocupó de la enfermería y la cantina del grupo.

El trágico desenlace

El 17 de octubre de 1936, durante los feroces combates de la batalla de Perdiguera (Zaragoza), Mimosa murió junto a otras enfermeras y decenas de voluntarios extranjeros y españoles. Los detalles exactos de su muerte no se conocen con certeza, pero varios testimonios de la época —entre ellos el del miliciano Antoine Giménez— sugieren que fue capturada junto a Augusta Marx por las tropas franquistas y ejecutada de forma brutal.

En mayo de 1937, en homenaje a ella, un grupo francófono de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) del barrio de Gracia, en Barcelona —del que formaba parte su compañero Fortin— tomó el nombre de «Mimosa». Un año después, el 19 de julio de 1937, la propia Lola Iturbe, bajo su seudónimo Kyralina, le dedicó un emotivo homenaje en la revista de Mujeres Libres.

Su historia, envuelta en los momentos más oscuros de la Guerra Civil española, permanece como un símbolo indiscutible del antifascismo internacional y de la entrega de las mujeres que cruzaron fronteras para defender una revolución que no era la suya, pero que sintieron como propia.

📚 Bibliografía:

  • Dupuy, Rolf; Enckell, Marianne; Sill, Edouard (2011). "KOKOCZYNSKI Georgette, dite Mimosa". Le Maitron — Dictionnaire biographique du mouvement ouvrier, mouvement social. Aporte: la ficha biográfica académica de referencia, con la investigación más detallada y documentada sobre su vida.
  • "Georgette Kokoczinski (la Mimosa)". Kate Sharpley Library Bulletin, No. 73, febrero de 2013. Aporte: biografía en inglés publicada por una biblioteca especializada en historia anarquista, con testimonios directos de sus compañeros de la Columna Durruti.
  • Espílez Murciano, Felipe (2 de agosto de 2020). "Georgette Kokoczynski, alias Mimosa". Encima de la Niebla. Aporte: artículo de divulgación en español, con detalle sobre el homenaje de Lola Iturbe.
  • Iturbe, Lola (bajo el seudónimo Kyralina) (19 de julio de 1937). Homenaje a Mimosa. Revista de Mujeres Libres. Aporte: fuente primaria, testimonio de una contemporánea y compañera de causa.

🌐 Enlaces de interés:

 

jueves, 13 de agosto de 2026

Mercedes Comaposada, la educadora que no pidió permiso.

 


Abogada, periodista, pedagoga y revolucionaria. Mercedes Comaposada Guillén (1901–1994) entendió una verdad incómoda que muchos de sus contemporáneos prefirieron ignorar: no existe revolución social si la mitad de la población sigue encadenada.

En un mapa político dominado por hombres, donde la emancipación femenina era relegada al rincón de las "causas secundarias", Mercedes no esperó concesiones: tomó la palabra y exigió todo.

El fuego de una trinchera ideológica

Romper el "doble yugo"

En 1936, junto a Lucía Sánchez Saornil y Amparo Poch y Gascón, fundó Mujeres Libres. No nacieron para ser el adorno ni la sección femenina de ningún partido o sindicato. Nacieron para aplastar dos cadenas simultáneas: la explotación de clase y la subordinación patriarcal, desenmascarando sin contemplaciones el machismo enquistado incluso dentro del propio movimiento anarquista.

Educación como herramienta de combate

Para Mercedes, la ignorancia era la herramienta del opresor. Mediante la revista Mujeres Libres y los Institutos de Capacitación, alfabetizó y formó a más de 20.000 mujeres obreras. No les dio caridad ni paternalismo: les entregó autonomía, formación técnica y voz política.

Resistencia inquebrantable

Como redactora y estratega, convirtió la palabra escrita en un arma. Ni el estallido de la guerra ni la amargura de un oscuro exilio en París lograron doblegar su ideario. Mantuvo viva la memoria libertaria y la dignidad de sus compañeras hasta el último de sus días.

"No queríamos ser el apéndice de nada ni de nadie. Queríamos que la mujer pensara, actuara y decidiera por sí misma."

Mercedes Comaposada Guillén no pidió un espacio en la historia: lo conquistó. Su vida es un recordatorio directo de que la libertad no se negocia ni se posterga; se construye con pedagogía, fuerza y determinación.

📚 Bibliografía:

✍️ Obras de Mercedes Comaposada Guillén

(Firmadas como Mercedes Comaposada o bajo su seudónimo/nombre de exilio, Mercedes Guillén)

  • Comaposada, M. (1937). Esquemas. Publicaciones Mujeres Libres.
  • Comaposada, M. (1937). Las mujeres en nuestra revolución. Publicaciones Mujeres Libres.
  • Comaposada, M. (1938). La ciencia en la mochila. Publicaciones Mujeres Libres.
  • Guillén, M. (1960). Conversaciones con los artistas españoles de la Escuela de París. Ediciones Celta.
  • Guillén, M. (1973). Picasso. Pierre Seghers (reeditado en 2023 por Muñeca Infinita como Picasso con los exiliados).

📚 Estudios sobre la autora y Mujeres Libres:

  • Ackelsberg, M. A. (2000). Free Women of Spain: Anarchism and the Struggle for the Emancipation of Women. AK Press. (Ed. en español: Mujeres Libres: El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, Virus Editorial).
  • Liaño Gil, C., et al. (1999). Mujeres Libres: Luchadoras libertarias. Fundación Anselmo Lorenzo.
  • Martínez López, B. (2024). "Cartas contra el olvido: una aproximación epistolar a la biografía de Mercedes Comaposada Guillén (1940-1970)". Revista de Escritoras Ibéricas, 12, 133–162.
  • Nash, M. (1975). Mujeres Libres: España 1936-1939. Tusquets Editores.
  • Real López, I. (2018). "Mercedes Guillén y Mollie Steimer". Cuadernos Republicanos, 97, 35–64.
  • Vicente, L. (2020). La revolución de las palabras: La revista Mujeres Libres. Editorial Comares.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Juana Azurduy: La Coronela de la América Libre.

 

Un 13 de agosto, pero de 1816, Juana Azurduy fue investida con el grado de teniente coronela, con derecho a uniforme, según decreto firmado por el director supremo Pueyrredón y hecho efectivo por el general Manuel Belgrano. Doscientos diez años después, recordamos a la mujer que la historia oficial patriarcal intentó silenciar, y el reconocimiento militar formal que casi nadie recuerda frente a los nombres de Belgrano o Güemes.

Juana Azurduy personifica la fuerza telúrica y la resistencia incansable de las mujeres que combatieron por la independencia sudamericana. Nació el 12 de julio de 1780 en Sucre (actual Bolivia) —aunque algunas fuentes sitúan su nacimiento hasta marzo de 1781, un rango que refleja lo poco que la historia oficial se preocupó por documentar con precisión la vida de sus heroínas—. Hija de madre indígena quechua y padre español, esa dualidad identitaria marcó su profundo arraigo a la tierra y su sensibilidad ante las injusticias de la colonia.

Educada inicialmente bajo la estricta disciplina del convento de Santa Teresa, Juana pronto rompió con el destino de recogimiento que la sociedad virreinal imponía a las mujeres. En 1809, decidió cambiar el claustro por el fragor del campo de batalla, uniéndose activamente a la guerrilla contra el dominio colonial español.

"La lucha por la libertad no solo requería estrategia militar, sino una templanza inquebrantable para resistir en los momentos más oscuros de la traición y la pérdida."

La entrega de Juana a la causa fue absoluta y dolorosa. La guerra le arrebató a su compañero de vida y de armas, Manuel Padilla, y a cuatro de sus hijos. Sus propiedades fueron confiscadas por las fuerzas realistas, dejándola despojada de todo sustento material. Aun así, herida pero jamás vencida, continuó combatiendo con una fiereza que le valió el respeto de los máximos líderes de la independencia. Manuel Belgrano, en reconocimiento a su valor, le entregó su propio sable —el mismo episodio que, años más tarde, formalizaría su nombramiento como Coronela.

Tras la declaración de independencia de Bolivia en 1825, la naciente república —construida sobre las bases del olvido y el privilegio— le dio la espalda. Sus solicitudes para recuperar sus propiedades confiscadas fueron sistemáticamente ignoradas por el nuevo gobierno. La gran heroína de la emancipación americana murió en la pobreza absoluta el 25 de mayo de 1862.

Hoy, desde el feminismo, rescatamos su memoria no solo como guerrera, sino como el símbolo de una lucha latinoamericana que no se rinde ante el poder, y como recordatorio de que un título militar no bastó para que la historia oficial le diera el lugar que merecía.


Bibliografía Recomendada:


  • O'Donnell, Pacho (2004). Juana Azurduy: La teniente coronela. Una biografía que rescata su rol militar y político fundamental en el Cono Sur.
  • Gantier, Joaquín (1946). Juana Azurduy de Padilla. Obra clásica boliviana imprescindible para comprender su vida en el contexto de la Audiencia de Charcas.
  • Sosa de Newton, Lily (1967). Diccionario biográfico de mujeres argentinas. Incluye un valioso análisis de su legado en las luchas independentistas desde una perspectiva de género pionera.

Enlaces para Visitar y Explorar:

  • Casa de la Libertad (Sucre, Bolivia): El museo y espacio histórico donde se conserva la memoria de la independencia boliviana y donde reposan los restos de Juana Azurduy.
  • El Historiador - Felipe Pigna: Portal de historia con artículos detallados, cartas y documentos sobre la relación militar y de respeto mutuo entre Juana Azurduy y Manuel Belgrano.
  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: Repositorio digital de libre acceso con documentos coloniales y crónicas de las guerras de independencia en Sudamérica.