jueves, 10 de septiembre de 2026

Las ollas comunes: el 11 de septiembre que no salió en la foto



"Lucía, Lucía, la olla está vacía"

La historia oficial del 11 de septiembre de 1973 se cuenta casi siempre en clave de tanques, bombardeos a La Moneda y un país que amanece bajo toque de queda. Pero hubo otra guerra, silenciosa y prolongada, que se libró después, en las cocinas de las poblaciones: la guerra contra el hambre. Y esa la sostuvieron las mujeres.

De la cesantía al fogón compartido

Entre 1970 y 1973 el desempleo en Chile no superaba el 4%. Con el golpe, la cifra se disparó, y con ella, el hambre en los sectores populares. Las primeras respuestas fueron los comedores infantiles apoyados por la Vicaría de la Solidaridad: en 1976 había 263 en Santiago, con 25.000 niñas y niños beneficiados; para 1977 ya eran 323, con 31.000. Pero el hambre no distinguía edades, y esos comedores infantiles pronto no alcanzaban.

Fue entonces cuando nacieron las ollas comunes: espacios autogestionados donde las familias de una misma población se organizaban para cocinar juntas, aunque comieran separadas —cada casa mandaba a alguien a buscar su ración. Se cocinaba lo que había: papas, tallarines, porotos, arroz, harina, y ocasionalmente huevos o carne. La dieta era escasa y monótona, pero era comida, y era colectiva.



No fue solo asistencialismo: fue organización

Detrás de los fogones hubo mujeres con nombre propio que entendieron que la olla común podía ser algo más que un paliativo. Ana María Medioli, trabajadora social de la Vicaría de la Solidaridad, junto a la dentista Mirtha Ossandón, se propusieron que estos espacios no fueran solo asistencia, sino escuela de autogestión: ayudaron a las pobladoras a organizar las compras, abaratar costos y tomar decisiones colectivas sobre sus propios comedores.

La socióloga y antropóloga Clarisa Hardy, en su libro Hambre + dignidad = ollas comunes (1986), documentó cómo estas organizaciones —a diferencia de otras respuestas de emergencia más transitorias en la historia de Chile— se volvieron "respuestas más estables y permanentes" de los sectores populares para sobrevivir. Para 1981, en la zona oriente de Santiago, 39 ollas comunes preparaban cinco mil raciones diarias, de lunes a viernes.

Con la crisis económica de 1982, estas redes ya estaban tan consolidadas que dejaron de ser solo una respuesta al hambre: se convirtieron en verdaderos espacios de resistencia contra la dictadura, como ha señalado el sociólogo Nicolás Angelcos. Sin proponérselo del todo, miles de mujeres pobladoras que nunca habían participado en política se transformaron, ración a ración, en dirigentas sociales.



Las que no volvieron

Mientras estas mujeres sostenían la vida en las poblaciones, otras eran arrancadas de la suya. Según el análisis de los datos del Informe Rettig, 72 mujeres figuran entre los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos de la dictadura chilena (1973-1990), y 133 mujeres entre las víctimas ejecutadas. A esto se suma una cifra estremecedora: al menos 316 mujeres sufrieron violencia sexual como forma de tortura, 11 de ellas estando embarazadas, y 10 detenidas desaparecieron embarazadas de entre 3 y 8 meses, sin que hasta hoy se sepa qué fue de ellas ni de sus hijos e hijas.

Sostener la vida en las ollas comunes y buscar a las desaparecidas fueron, en el fondo, la misma lucha: la de negarse a que la dictadura decidiera quién vive, quién come y quién es recordada.

53 años después

Hoy, a 53 años del golpe, las ollas comunes no son solo un capítulo cerrado de la historia: reaparecieron durante el estallido social de 2019 y durante la pandemia, en algunos de los mismos barrios donde nacieron en dictadura. La organización de mujeres frente a la precariedad nunca se fue del todo — solo cambió de nombre.

¡Nunca más!

Verdad, justicia y memoria.

Bibliografía y fuentes:

  • Hardy, Clarisa (1986). Hambre + dignidad = ollas comunes. Programa de Economía del Trabajo (PET).
  • Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig, 1991). Biblioteca Digital INDH
  • Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech I y II). Biblioteca Digital INDH
  • Hogar de Cristo — "Ollas comunes en tiempos de la dictadura". Artículo
  • Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile — "Ollas comunes en dictadura". Artículo
  • Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH) — "¿Qué pasó con sus hijos?: las diez detenidas embarazadas que la dictadura hizo desaparecer". Artículo

Links de interés

miércoles, 9 de septiembre de 2026

10 de septiembre: Prevenir el suicidio también es una tarea feminista


Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, instaurado en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año, más de 800.000 personas mueren por suicidio en el mundo —una cada 40 segundos—, convirtiéndolo en una de las principales causas de muerte a nivel global, especialmente entre personas jóvenes.

Mirar esta cifra desde una perspectiva feminista no significa restarle gravedad al sufrimiento de nadie. Significa entender que el suicidio, como casi todo lo que atraviesa nuestras vidas, también está marcado por el género.

La paradoja de género en el suicidio

Los datos muestran un patrón que la propia OMS reconoce como una paradoja: las mujeres reportan más depresión, más ansiedad y más ideación e intentos de suicidio que los hombres, pero mueren por esta causa con menos frecuencia. Según cifras globales ajustadas por edad, la tasa de mortalidad por suicidio en hombres duplica o hasta cuadruplica la de las mujeres, dependiendo del país y la región, mientras que los intentos de suicidio son entre dos y tres veces más frecuentes entre mujeres.

Esta "paradoja" no tiene una explicación puramente biológica: tiene una explicación de género. Los estudios que analizan este fenómeno señalan factores como:

  • El mandato de masculinidad y el silencio: a los hombres se les enseña desde niños a no pedir ayuda, a no hablar de sus emociones, a resolver el dolor solos. Esa misma norma que los empuja a callar también los deja sin herramientas cuando el sufrimiento se vuelve insoportable.
  • La letalidad de los métodos: existe evidencia de que los hombres tienden a recurrir a métodos de mayor letalidad, mientras que las mujeres suelen usar métodos que dejan más margen para la supervivencia y la intervención médica a tiempo.
  • Las redes de apoyo: las mujeres, en general, mantienen más y mejores vínculos de contención emocional —amigas, familia, redes comunitarias— lo que puede actuar como factor protector frente a un intento ya iniciado, aunque no elimina el sufrimiento de base.

Los riesgos específicos que enfrentan las mujeres

Que las mujeres mueran menos no significa que sufran menos, ni que estén exentas de factores de riesgo propios. Al contrario: enfrentan un conjunto de violencias estructurales que inciden directamente en su salud mental:

  • La violencia de género, en todas sus formas —física, psicológica, económica, digital—, es uno de los factores de riesgo más documentados para la ideación e intento suicida en mujeres. La reciente Ley Olimpia en Argentina, que tipifica la violencia digital contra las mujeres, reconoce explícitamente su vínculo con la instigación al suicidio.
  • La sobrecarga de cuidados, la precariedad económica y la dependencia financiera —los mismos temas que hemos abordado antes en este espacio— son factores de estrés crónico que rara vez se nombran cuando se habla de salud mental femenina.
  • Los trastornos de conducta alimentaria y la presión estética, que afectan de forma desproporcionada a mujeres y niñas, están asociados a mayor riesgo de ideación suicida.
  • La discriminación por orientación sexual o identidad de género y la discapacidad elevan de forma significativa el riesgo en poblaciones ya de por sí vulnerabilizadas —la OMS identifica explícitamente al colectivo LGBTIQ+ y a las personas con discapacidad entre los grupos de mayor riesgo.

Prevenir con enfoque de género

Una intervención que ignora el contexto de la persona es una oportunidad perdida. Prevenir el suicidio con perspectiva de género no significa tratar a hombres y mujeres de forma distinta por capricho, sino reconocer que las violencias, presiones y mandatos que enfrentan son diferentes, y que las estrategias de prevención deben responder a esa realidad: espacios donde los hombres puedan hablar sin ser juzgados por su masculinidad, protocolos de salud mental que incorporen la violencia de género como factor de riesgo evaluable, y redes de contención que lleguen a quienes enfrentan discriminación múltiple.

Ninguna cifra ni ninguna teoría reemplaza lo más simple y lo más urgente: preguntar, escuchar sin juzgar, y acompañar. Hablar abiertamente sobre el suicidio no aumenta el riesgo de que ocurra —al contrario, según coinciden múltiples organismos de salud, reduce la posibilidad y puede ser la primera oportunidad real de ayuda para quien está sufriendo en silencio.

📚 Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). "Día Mundial para la Prevención del Suicidio". who.int
  • Organización Panamericana de la Salud (OPS). "Día Mundial de la Prevención del Suicidio".
  • Canetto, S. S. y Sakinofsky, I. (1998). "The gender paradox in suicide". Suicide and Life-Threatening Behavior.
  • Infocop (2026). "La prevención del suicidio: avanzar desde la evidencia hacia la acción".
  • INEGI (2026). Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) y estadísticas de mortalidad por suicidio, México.

🔗 Enlaces de interés

 

Gloria Lagos, una de nuestras Mariposas Grávidas

Gloria Ester Lagos Nilsson nació en Porvenir el 29 de septiembre de 1945. De profesión secretaria, ejerció sus labores en el Palacio de La Moneda junto al presidente Salvador Allende durante el Gobierno de la Unidad Popular. Madre de tres hijos —Héctor, Marcela y Patricio—, tenía 28 años y tres meses y medio de embarazo al momento de su aprehensión.

La detención y desaparición

Tras el golpe de Estado de 1973, su hogar fue allanado de manera violenta en dos ocasiones. Gloria acudió valientemente al Comité por la Paz para interponer recursos de amparo en favor de su conviviente, Julio Humberto Rodríguez Jorquera, militante del MIR que había sido arrestado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

El 26 de agosto de 1974, agentes estatales irrumpieron en su domicilio en Lo Espejo con Rodríguez detenido, quien logró escapar por una ventana. En represalia por la huida de su pareja, los agentes regresaron esa misma noche y la secuestraron. Testimonios de expresos políticos confirman que permaneció recluida e incomunicada en los centros clandestinos de José Domingo Cañas y Cuatro Álamos. Desde este último recinto se perdió todo rastro de ella, convirtiéndose en una de las mujeres embarazadas detenidas desaparecidas de la dictadura militar.

camino hacia la justicia

Durante años, las acciones judiciales presentadas por sus familiares —recursos de amparo y querellas por presunta desgracia— fueron desestimadas o ignoradas. Más tarde, la Comisión Rettig examinó los antecedentes y concluyó de manera fehaciente que la desaparición de Gloria fue obra de agentes del Estado, constituyendo una grave violación a los derechos humanos.

En el ámbito judicial democrático se lograron condenas definitivas contra los responsables de su secuestro calificado:

  • Sanciones penales (2014): La Corte de Apelaciones de Santiago ratificó la pena de 10 años y un día de presidio efectivo, sin beneficios, para los exagentes de la DINA Manuel Contreras Sepúlveda, Miguel Krassnoff Martchenko, Orlando Manzo Durán y Basclay Zapata Reyes.
  • Fallo histórico de la Corte Suprema (2015): El máximo tribunal confirmó la responsabilidad civil del Estado chileno y estableció de forma unánime que los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles según el derecho internacional.

La figura de Gloria Lagos Nilsson permanece en la memoria histórica como símbolo de dignidad, resistencia y búsqueda inalcanzable de verdad. Un recordatorio necesario de que la justicia debe prevalecer incluso sobre los periodos más oscuros de nuestra historia.

sábado, 29 de agosto de 2026

La Desaparición Forzada: El Crimen Continuo del Terrorismo de Estado

 

Este 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, no es una fecha de celebración, sino de conmemoración, dignidad y exigencia de justicia. La desaparición forzada no es solo un arresto ilegal; es una de las tecnologías más atroces del terrorismo de Estado, diseñada para paralizar a la sociedad mediante el miedo y suspender a la víctima en un limbo jurídico y físico permanente.

Ejes de Conexión y Síntesis: ¿Por qué es un crimen único?

La desaparición forzada se define por su carácter continuo y pluriofensivo. Esto significa que:

  • Es un crimen que no cesa: se sigue cometiendo cada minuto, cada día, mientras no se conozca el paradero de la persona o se restituyan sus restos. No prescribe.
  • Afecta a múltiples víctimas: no solo a quien es privado de libertad, sino a sus familias, amigos y a la sociedad entera, que sufre la tortura de la incertidumbre (entre la esperanza y la desesperación) y la fractura de la confianza en las instituciones.
  • Es una herramienta de control social: su objetivo es eliminar al oponente político, sindical o social, y simultáneamente, enviar un mensaje de terror generalizado que impida la organización y la protesta.

Cuadro Comparativo de Víctimas de Desaparición Forzada

Las cifras son desgarradoras y muestran la escala masiva que puede alcanzar este plan sistemático cuando el Estado se convierte en el perpetrador.

País / Contexto

Cifra Estimada / Reconocida de Desaparecidos

Comisión / Fuente Principal

España (Franquismo/Guerra Civil)

114.000 – 140.000

Diversas asociaciones y estudios históricos. Más de 2.500 fosas comunes documentadas.

Guatemala (Conflicto Armado)

~45.000

Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH).

Argentina (Dictadura Militar)

~30.000

Organismos de DD.HH. (La CONADEP reconoció oficialmente ~9.000, pero la cifra social y simbólica es de 30.000).

Perú (Conflicto Interno)

~15.000

Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y el Ministerio de Justicia.

Chile (Dictadura Militar)

~1.200 (Reconocidos oficialmente)

Comisión Rettig e Informes Valech (las cifras varían entre organismos).

 


30 de agosto en Chile: Una Memoria Necesaria

    En Chile, el 30 de agosto nos convoca a recordar las profundas cicatrices dejadas por la dictadura civil-militar (1973–1990). La desaparición forzada fue un plan sistemático ejecutado por organismos como la DINA y la CNI.

    Recordar a los más de 1.200 detenidos desaparecidos no es solo un acto de duelo; es una exigencia de verdad que sigue vigente. Las familias, lideradas por agrupaciones como la AFDD, han mantenido viva la llama de la búsqueda durante décadas, enfrentando el negacionismo y la "justicia en la medida de lo posible".

    Este 2026, reafirmamos que la verdad completa y la justicia plena son las únicas garantías de que estos horrores no se repitan.

La Deuda Pendiente: Detenidos Desaparecidos en Democracia

    Es imperativo y doloroso reconocer que la desaparición forzada en Chile no concluyó en 1990. En plena vigencia del Estado de Derecho, han ocurrido casos donde agentes del Estado (principalmente Carabineros) han sido los últimos en tener custodia de ciudadanos cuyo paradero se desconoce hasta hoy.

¿Dónde están?

    En la foto de este post (de izquierda a derecha y de arriba a abajo), recordamos a los cuatro casos emblemáticos de Detenidos Desaparecidos en Democracia:

  • José Huenante (16 años): desaparecido en 2005 en Puerto Montt, tras ser detenido por Carabineros. Su caso es el más conocido públicamente, aunque cronológicamente no fue el primero: Hugo Arispe había desaparecido cuatro años antes, en 2001, y su caso solo se denunció y visibilizó después.
  • José Vergara: desaparecido en 2015 en Alto Hospicio, luego de que cuatro carabineros lo detuvieran en su hogar durante una crisis de salud mental.
  • Ramón Pacheco: desaparecido el 22 de junio de 2008 en Hualqui, Talcahuano, luego de que tres carabineros lo subieran a un carro policial mientras dormía en la calle.
  • Hugo Arispe: desaparecido en enero de 2001 en Arica, tras ser detenido por Carabineros por encontrarse en estado de ebriedad en la vía pública, y trasladado a un recinto carcelario.

    Su ausencia es una herida abierta en nuestra democracia. Exigimos que el Estado chileno cumpla con sus obligaciones internacionales y no deje estos crímenes en la impunidad.


Este 30 de agosto, levantamos la voz por todos ellos y ellas.

Bibliografía y Recursos:

v  Chile: Comisiones de Verdad y Archivos de Memoria

  • Informe Rettig (Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, 1991) — documenta los casos de personas fallecidas, ejecutadas políticas y detenidas desaparecidas bajo la dictadura de Augusto Pinochet (11 de septiembre de 1973 - 11 de marzo de 1990). Biblioteca Digital INDH
  • Informe Valech I y II (Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, 2004 / 2011) — sistematiza las prácticas de detención, prisión política, métodos de tortura y recintos clandestinos utilizados por las fuerzas de seguridad del Estado. Biblioteca Digital INDH
  • Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH) — institución dedicada a visibilizar las violaciones a los DD.HH. cometidas en Chile, con centro de documentación y testimonios audiovisuales. Sitio oficial | Centro de documentación
  • Plataforma "Rehuir el Olvido" (INDH) — espacio temático sobre memoria, desaparición forzada y casos jurisprudenciales, tanto de dictadura como de democracia. Enlace temático

v  Argentina: Terrorismo de Estado y la CONADEP

  • Informe "Nunca Más" (CONADEP, 1984) — investigación fundacional sobre el plan sistemático de secuestro, tortura, centros clandestinos y desaparición ejecutado por la junta militar (1976–1983), presidida por Ernesto Sabato. Comisión Provincial por la Memoria
  • Memoria Abierta — archivos de la represión en Argentina. Sitio institucional
  • Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (Argentina) — contiene el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE). Sitio oficial

v  España: Memoria Democrática y Desaparecidos del Franquismo

  • Mapa Estatal de Fosas (Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática) — portal institucional para la localización de fosas comunes, exhumaciones y reparación para víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. Portal oficial
  • Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) — organización pionera en la exhumación científica de fosas comunes y en la recolección de testimonios de familias en España. Sitio oficial

v  Marco Internacional y Normativa Global

  • Naciones Unidas — Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, con resoluciones, datos del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) y marco normativo internacional. Acceso directo
  • Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) — repositorio de sentencias clave en materia de violaciones masivas y desapariciones (p. ej. Velásquez Rodríguez vs. Honduras, Almonacid Arellano vs. Chile). Buscador de jurisprudencia

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Javiera Carrera, Madre de la Patria Chilena.

Francisca Javiera de la Carrera y Verdugo (1781-1862) no fue una mera espectadora de la Independencia de Chile; fue una de sus mentes estratégicas y el motor político de la era de la Patria Vieja. Conocida popularmente como la «Madre de la Patria», su figura trasciende el mito para consolidarse como una de las mujeres más influyentes, audaces y complejas de la historia chilena.

La ideóloga de la Patria Vieja

Nacida en el seno de una de las familias aristocráticas más prominentes de Santiago, Javiera destacó desde joven por su aguda inteligencia y carácter decidido. Con el estallido del proceso independentista tras el Cabildo de 1810, convirtió la causa patriota en el eje de su vida.

  • Estrategia y logística: Durante las noches, organizaba la recepción de carretas cargadas de armas para abastecer a la resistencia. Entre las filas patriotas, la frase "¡Viva la Panchita!" se convirtió en el santo y seña clandestino.
  • Símbolo patrio: Según la tradición histórica, Javiera bordó la primera bandera nacional (de franjas azul, blanca y amarilla), presentada oficialmente el 4 de julio de 1812 en una recepción con el cónsul estadounidense Joel Roberts Poinsett.



El alma del clan Carrera

Javiera no solo impulsó la causa general, sino que ejerció una notable ascendencia sobre sus tres hermanos: José Miguel, Juan José y Luis. La cronista británica María Graham llegó a señalar que la aspiración de Javiera era orientar el ímpetu de su hermano José Miguel hacia «las metas del poder y la gloria».

Su firmeza de ideas y su intransigencia política la llevaron a sostener una conocida rivalidad con Bernardo O'Higgins y los miembros de la Logia Lautaro, a quienes combatió políticamente sin concesiones.

El exilio y los años oscuros

Tras la derrota patriota en la Batalla de Rancagua (1814) y el inicio de la Reconquista española, Javiera tomó la determinación de autoexiliarse a las Provincias Unidas del Río de la Plata para seguir los pasos de sus hermanos, dejando atrás sus bienes y familia.

Este periodo representó la etapa más dura de su vida:

  • Vivió episodios de estrechez económica y persecución política en Buenos Aires.
  • Fue confinada en Luján, San José de Flores y recluida en un convento tras el fracaso de la Conspiración de 1817 contra el gobierno de O'Higgins.
  • Sufrió el fusilamiento de sus hermanos Juan José y Luis en Mendoza (1818), y posteriormente el de José Miguel (1821). Estos acontecimientos golpearon duramente su salud física y emocional.

Firme en sus principios, se negó categóricamente a pisar suelo chileno mientras O'Higgins estuviera en el poder.

 Retorno a la patria y legado

En 1824, tras la abdicación de O'Higgins y tras diez años de exilio, Javiera desembarcó en Valparaíso. Se retiró a su hacienda en El Monte, donde se dedicó a las labores agrícolas, la vida doméstica y obras de caridad. En 1828 logró uno de sus mayores anhelos: repatriar los restos de sus tres hermanos para darles sepultura.

Javiera Carrera falleció el 20 de agosto de 1862 a los 81 años. Desde 1952, sus restos descansan junto a los de sus hermanos en la Catedral Metropolitana de Santiago, perpetuando el recuerdo de una mujer decisiva en la construcción de la República.

Fuentes bibliográficas:

  • Grez, Vicente (1878). Las mujeres de la Independencia. Imprenta Gutenberg, Santiago de Chile. Aporte: Una de las primeras obras historiográficas que rescata el papel de Javiera Carrera y otras mujeres patriotas en el proceso independentista.
  • Graham, Maria (1824). Diario de su residencia en Chile (1822). Aporte: Ofrece observaciones contemporáneas de primera mano sobre la personalidad, la agudeza política y la influencia de Javiera Carrera durante la Patria Vieja.
  • Vicuña Mackenna, Benjamín (1857). El ostracismo de los Carreras. Imprenta del Ferrocarril, Santiago. Aporte: Documenta la vida del clan Carrera, las tensiones políticas con Bernardo O'Higgins y los años de exilio en el Río de la Plata.
  • Amunátegui, Miguel Luis (1870). Los precursores de la independencia de Chile. Imprenta de la República, Santiago. Aporte: Aborda la participación de las familias aristocráticas y la gestación de las ideas patriotas durante la etapa previa a la emancipación.


Enlaces de interés: