A menudo
escuchamos que la economía se mueve gracias a las grandes industrias, el
comercio o las finanzas. Sin embargo, hay un motor silencioso pero fundamental
sin el cual ninguna fábrica abriría y ningún profesional podría ir a trabajar:
el trabajo doméstico y de cuidados.
Durante
siglos, la sociedad patriarcal ha dado por sentado que las tareas del hogar
deben realizarse de forma gratuita, naturalizando que recaigan casi en su
totalidad sobre las mujeres. Reconocer este trabajo —tanto el que hace una
mujer en su propio hogar como el que desempeñan las trabajadoras a sueldo— no
es un favor; es una deuda histórica de justicia social.
1. La ama de casa: El trabajo no
remunerado que financia al sistema
Cuando una mujer casada se dedica de lleno al hogar y al cuidado de la familia como dueña de casa, realiza una jornada laboral continua que no tiene horario de salida, vacaciones ni jubilación garantizada.
El
sistema económico tradicional ha tratado estas labores como "actos de
amor" o "deberes naturales", ocultando una verdad incómoda: el
trabajo doméstico no remunerado produce un valor económico gigantesco. Al
cocinar, limpiar, administrar y cuidar, la mujer sostiene la vida cotidiana y
permite que los demás integrantes del hogar salgan a producir riqueza al
mercado formal. Sin este trabajo de soporte, la sociedad colapsaría en cuestión
de días.
Reconocer el trabajo no
remunerado implica dejar de verlo como una inactividad y empezar a garantizar
derechos económicos, seguridad social y autonomía para las amas de casa.
2. Trabajadoras a sueldo: De la
servidumbre al derecho laboral
Por otro
lado, cuando las tareas del hogar se externalizan y se contrata a una
trabajadora de casa particular, la invisibilidad muta en precarización. Durante
décadas, este sector fue tratado bajo un esquema casi colonial de servidumbre,
con extensas jornadas, faltas de contrato y salarios miserables.
Proteger
a las trabajadoras de casa particular con leyes laborales estrictas —como el
registro de contratos, jornadas máximas, cotizaciones previsionales y la
ratificación del Convenio 189 de la OIT— es un paso indispensable para
profesionalizar el sector y erradicar la violencia laboral. No podemos hablar
de un feminismo transformador si no defendemos con firmeza los derechos de las
trabajadoras que, muchas veces en condiciones de alta vulnerabilidad o
migración, asumen los cuidados en hogares ajenos.
3. Islandia, 1975: El día en que
el mundo entendió que sin nosotras nada funciona
Para
quienes aún dudan de que el trabajo de casa es el motor de la sociedad, la
historia nos regala un hito contundente.
El 24 de
octubre de 1975, las mujeres de Islandia protagonizaron "El Día Libre de
las Mujeres" (Kvennafrídagurinn). Ese día, el 90% de las mujeres del país
se cruzó de brazos. No fueron a sus empleos formales, pero, sobre todo, se
negaron rotundamente a limpiar, cocinar y cuidar a las infancias.
El impacto fue inmediato y
devastador para la rutina del país:
·
Los hombres tuvieron que llevar a sus hijas e
hijos a los lugares de trabajo.
·
Los restaurantes agotaron sus comidas preparadas y
las escuelas cerraron.
·
Las fábricas, oficinas y servicios de
telecomunicaciones quedaron paralizados.
Esa
jornada no solo demostró que el trabajo doméstico y de cuidados es la columna
vertebral de la economía, sino que impulsó un cambio político radical: al año
siguiente se aprobó la primera ley de igualdad de derechos en Islandia y, pocos
años después, el país eligió a la primera presidenta democrática del mundo.
Lo que no se nombra, no existe;
lo que no se reconoce, se explota
Tanto la
mujer que sostiene su hogar sin recibir un salario como la trabajadora de casa
particular que lucha por sus derechos laborales están unidas por el mismo hilo:
el desprecio histórico hacia el trabajo de reproduccion de la vida.
Es hora
de exigir que las políticas públicas, el derecho laboral y la sociedad en su
conjunto le den al trabajo doméstico el lugar que le corresponde: el de la
labor más indispensable de todas. Porque cuando las mujeres paran, el mundo
finalmente descubre quién lo mantenía en pie.
1. Trabajo Doméstico No Remunerado y Economía del
Cuidado
Bibliografía Académica
- Federici,
Silvia (2013). Revolución en punto cero: Trabajo
doméstico, reproducción y luchas feministas. Editorial Traficantes de
Sueños.
Obra fundamental para entender cómo el capitalismo
se sostiene sobre el trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar.
- Carrasquer,
Pilar (2009). La doble presencia y el trabajo de
cuidados: Una aproximación desde la sociología del trabajo. Revista
Criterio Jurídico.
Analiza la carga física y emocional que implica
asumir simultáneamente las tareas del hogar y la vida laboral formal.
Documentos e Informes Oficiales
Datos del Instituto Nacional de Estadísticas de
Chile que demuestran cuantitativamente la brecha de horas que las mujeres
dedican al trabajo no remunerado frente a los hombres.
Informe de la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe que calcula el aporte del trabajo doméstico no remunerado al
PIB regional.
2. Protección Laboral de Trabajadoras de Casa
Particular
Bibliografía Académica y Jurídica
- Valenzuela,
María Elena y Scuro, Lucía (2012). La desigualdad de género
en el trabajo doméstico remunerado en América Latina. OIT / CEPAL.
Un estudio comparativo sobre la informalidad y la
vulnerabilidad social de las empleadas domésticas en la región.
- Gómez,
Roxana (2019). Trabajo de casa particular en Chile: Entre
la invisibilización y el reconocimiento legal. Ediciones Universidad
Diego Portales.
Repaso histórico sobre la organización sindical en
Chile (SINTRACAP) y la conquista de derechos laborales.
Convenios y Normativa Legal
Texto completo del tratado internacional aprobado
en 2011 que fija los estándares globales de protección social y económica.
Normativa chilena que modifica el Código del
Trabajo para regular la jornada, descanso y contrato de las Trabajadoras de
Casa Particular.
3. El "Día Libre de las Mujeres"
(Islandia, 1975)
Bibliografía Histórica
- Styrkársdóttir,
Auður (1982). From Redstockings to Women’s Party: The
Women’s Movement in Iceland. Scandinavian Political Studies.
Documenta la organización política tras el parón
masivo del 24 de octubre de 1975 en Reikiavik.
- Pérez
Orozco, Amaia (2014). Subversión feminista de la economía:
Aportes para debatir sobre el conflicto capital-vida. Editorial
Traficantes de Sueños.
Utiliza la huelga islandesa como caso de estudio
sobre lo que ocurre cuando se detiene el trabajo de reproducción social.
Artículos y Archivos Históricos
Reseña histórica y testimonios de las mujeres que
participaron en la jornada de 1975.
Análisis de ONU Mujeres sobre el impacto a largo
plazo de esta huelga en las leyes de igualdad del país nórdico.



