martes, 22 de septiembre de 2026

El dinero no compra consentimiento: Por qué el feminismo debe ser abolicionista

 


"La profesión más antigua del mundo es la de partera."

Durante décadas, la narrativa patriarcal nos ha intentado convencer de que la explotación sexual de las mujeres es una institución inevitable, bautizándola cínicamente como "el oficio más antiguo del mundo". Esta mentira histórica no solo busca naturalizar la violencia mercantil sobre nuestros cuerpos, sino ocultar una verdad ineludible: antes de que el patriarcado comercializara la vulnerabilidad de las mujeres, la humanidad nació y sobrevivió gracias a los cuidados, la comunidad y el saber de las parteras.

El sistema patriarcal y mercantilista opera transformando los cuerpos de las mujeres y niñas en mercancías disponibles para quien pueda pagarlos. Frente a esta lógica de deshumanización, el feminismo abolicionista se alza no para perseguir o juzgar a quienes se encuentran en situación de prostitución, sino para desmontar el engranaje entero de la explotación.

1. El pilar conceptual: El dinero no es consentimiento

En una sociedad cruzada por la desigualdad de género y la precarización económica, la idea de la "libre elección" dentro de la industria sexual se desmorona.

El consentimiento real exige ausencia de coerción física, psicológica y económica. El dinero es una forma de poder, no un sustituto de la voluntad. Cuando se necesita dinero para pagar el arriendo, comprar alimentos o sostener a la familia, el acto de ceder el propio cuerpo para satisfacer el deseo de un tercero no es libre albedrío; es una transacción nacida de la necesidad y la vulnerabilidad estructural.

2. El Modelo Sueco (o Modelo Nórdico): Descriminalizar a la víctima, sancionar al explotador

En 1999, Suecia marcó un hito histórico al redefinir la prostitución no como un trabajo o un mal necesario, sino como una forma de violencia de género e incompatibilidad directa con la igualdad de derechos.

A través de la Kvinnofrid (Ley de Violencia contra las Mujeres), Suecia estableció un cambio de paradigma legal:

  • Descriminalización total de las personas en prostitución: Quienes ofrecen servicios sexuales son concebidas como la parte vulnerable del sistema; por ende, no son perseguidas, multadas ni penalizadas de ninguna forma.
  • Persecución al comprador (prostituyente) y al proxeneta: Se penaliza a los hombres que pagan por sexo y a quienes lucran con la prostitución ajena (proxenetas y dueños de locales).
  • Protección e integración: El Estado asume el compromiso de ofrecer alternativas reales mediante vivienda, educación, salud y empleo digno para garantizar salidas efectivas de la prostitución.

3. Adaptación a la era digital: La prohibición del consumo en OnlyFans

La explotación sexual ha encontrado en el entorno digital un nuevo disfraz bajo el discurso de la "autonomía digital". Sin embargo, las redes sociales y plataformas de suscripción han reconfigurado y masificado el acceso mercantil al cuerpo femenino.

Siguiendo su compromiso abolicionista, Suecia aprobó legislación que criminaliza la compra de contenidos sexuales interactivos y personalizados a pedido en plataformas como OnlyFans o sitios de webcams. Bajo este marco legal actualizado, pagar por un acto sexual a medida en vivo a través de una pantalla se equipara jurídicamente a comprar sexo en el espacio físico. La norma sanciona al comprador y al intermediario que lucra, protegiendo a las creadoras vulnerables y reafirmando que la violencia mercantil no desaparece por ocurrir detrás de una pantalla.

4. Transformación social: Educación Sexual Integral y prevención

El éxito del modelo abolicionista sueco no se sostiene solo en la ley penal; se funda en una profunda transformación sociocultural orientada a erradicar la demanda:

  • Educación Sexual Integral (ESI): Impartida desde edades tempranas, la ESI sueca educa sobre la afectividad, el respeto mutuo, la autonomía corporal y la equidad de género, enseñando que el deseo masculino no genera derechos sobre el cuerpo de nadie.
  • Desconstructora del mito de la "necesidad masculina": Se educa activamente para desmantelar la idea machista de que los hombres tienen una "necesidad biológica irrefrenable" que justifica la compra de cuerpos.
  • Apoyo a la autonomía económica de las mujeres: Se impulsa una educación técnica y universitaria sólida, acompañada de políticas públicas de empleo, para evitar que la falta de oportunidades arroje a las mujeres a las redes de explotación.

¿Por qué el feminismo debe ser abolicionista?

El feminismo que busca la emancipación colectiva de las mujeres no puede validar una institución que subordina a unas para el consumo de otros. No se puede hablar de igualdad de género mientras el cuerpo de las mujeres continúe teniendo un precio de mercado.

Luchar por la abolición de la explotación sexual es exigir un mundo donde el bienestar económico de una mujer no dependa de tolerar la violencia sexual, donde el Estado garantice derechos sociales universales y donde las futuras generaciones crezcan en una sociedad libre de la mercantilización de la vida humana.

Bibliografía y Fuentes Consultadas:

Investigaciones Académicas y Marco Teórico

·         Universidad Nacional de Luján (UNLu) – Repositorio Institucional

o    Análisis del fenómeno de la prostitución desde la perspectiva feminista y de derechos humanos

Estudio académico sobre el sistema prostitucional como intersección entre patriarcado y capitalismo, abordado desde el enfoque abolicionista y las políticas públicas del Estado.

·         Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de Suecia (Regeringskansliet)

o    Lagen om förbud mot köp av sexuell tjänst (Ley de Prohibición de la Compra de Servicios Sexuales - 1998:408)

Texto oficial del marco legislativo sueco que penaliza la compra de actos sexuales y descriminaliza a las personas en situación de prostitución.

·         Naciones Unidas – Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena (1949)

o    Texto del Convenio Internacional (ACNUDH)

Instrumento pionero del derecho internacional que reconoce la prostitución y la trata como incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana.


Ensayos y Literatura Feminista Abolicionista

·         Jeffreys, Sheila (2009): La industria del sexo: Cómo la prostitución internacional amenaza la igualdad de las mujeres. Ediciones Cátedra.

·         Pateman, Carole (1988): El contrato sexual. Editorial Anthropos. (Capítulo fundamental sobre el contrato de prostitución y el acceso de los varones al cuerpo femenino).

·         Ekman, Kajsa Ekis (2010): El ser y la mercancía: Prostitución, vientres de alquiler y disociación. Editorial Cátedra. (Análisis crítico sobre la mercantilización del cuerpo en la era neoliberal y las plataformas digitales).

Enlaces de Interés y Organizaciones Abolicionistas:

·         Coalición Internacional contra la Trata de Mujeres (CATW):

Sitio Oficial de CATW International

Organización no gubernamental con estatus consultivo ante la ONU que lucha contra la explotación sexual mercantil.

·         European Women’s Lobby (EWL) – Campaña "Together for a Sex-Trade Free Europe":

EWL - Abolition of Prostitution

Iniciativas de la red europea de organizaciones de mujeres para promover el Modelo Nórdico/Abolicionista en toda Europa.

·         Plataforma Abolicionista de Chile / Organizaciones Comunitarias:

Recursos de organizaciones feministas independientes dedicados a la articulación de redes de apoyo, vivienda y reinserción laboral para mujeres sobrevivientes del sistema prostitucional.

 

viernes, 18 de septiembre de 2026

Sargento Candelaria Pérez: de fondera del Callao a heroína de Yungay

 

Candelaria Contreras, más conocida como Candelaria Pérez, nació alrededor de 1810 en el barrio de La Chimba, en Santiago, hija de un chacarero de la Cañadilla y de una agricultora del mismo barrio. Su origen no podía ser más humilde; su destino, sin embargo, la llevaría a convertirse en una de las primeras mujeres en recibir un grado militar formal en la historia de Chile.

De empleada doméstica a dueña de fonda en el Callao

Desde joven trabajó como empleada doméstica para una familia santiaguina. Viajó después a Valparaíso junto a una familia holandesa, con quienes se trasladó a Lima en 1833. Ahí, tras años de servicio doméstico, hizo algo que muy pocas mujeres de su condición social lograban en esa época: abrió su propio negocio, un bodegón llamado "La Fonda de la Chilena", en el puerto del Callao, que se convirtió en punto de encuentro de los chilenos residentes en Perú.

Ese mismo negocio terminaría poniéndola en el centro de la guerra. En octubre de 1837, al estallar el conflicto entre Chile y la Confederación Perú-Boliviana, Candelaria fue apresada acusada de reunir chilenos en su fonda, que fue embargada y destruida. Cuando el ejército chileno entró a Lima, ella fue liberada —y en vez de simplemente retirarse, acudió directamente a los mandos militares chilenos a pedir su enrolamiento.

De cantinera a sargento

Fue aceptada en el batallón Carampangue, bajo el mando del general Manuel Bulnes, valorada explícitamente por "sus conocimientos locales y sus inteligencias personales en el Callao". Participó como cantinera y como soldado en las batallas de Pan de Azúcar y de Yungay (1839). En Pan de Azúcar, según el relato de Benjamín Vicuña Mackenna, "fusil en mano, trepó la empinada cuesta, animando a los bravos cazadores de su fiel Carampangue" — una actuación que le valió que el propio general Bulnes la nombrara sargento dentro de su batallón.

El historiador Gonzalo Bulnes describiría después su papel en el combate con estas palabras: "marchaba a la cabeza de la columna con una osadía superior a su sexo, señalando el camino y el peligro. Sin desmayar, antes bien infundiendo energía, llegó hasta la puerta del castillo, donde retó en alta voz a los sitiados que salvasen sus impenetrables murallas. Candelaria era tan esforzada en el peligro, como amable y caritativa en el vivaque".

Reconocimiento y vejez

Tras el triunfo chileno, volvió a Santiago en octubre de 1839, donde llevó una vida privada austera, aunque fue reconocida en distintos momentos como heroína de guerra. Su popularidad entre la sociedad chilena de la época impulsó al gobierno a otorgarle el grado de subteniente, junto con una pequeña pensión vitalicia que recibió hasta su muerte.

En 1869, ya anciana, fue visitada por el propio Benjamín Vicuña Mackenna, quien por entonces investigaba la guerra y a sus sobrevivientes. La entrevistó, describió su vivienda y su estado de salud, y recopiló los datos que en 1872 publicaría bajo el título "La sargento Candelaria y la monja alférez" —el mismo texto que se convertiría en la fuente principal para todos los estudios posteriores sobre su vida, incluyendo el extenso trabajo de Ignacio Silva de 1904, La sargento Candelaria Pérez: recuerdos de la campaña de 1838 contra la Confederación Perú-Boliviana.

Candelaria Pérez murió en 1870. Tras su muerte, el periodista Ventura Blanco impulsó públicamente, a través del semanario La Estrella de Chile, una campaña para financiar su sepultura y encargar los epitafios de su tumba.

📚 Bibliografía:

  • Vicuña Mackenna, Benjamín (1872). "La sargento Candelaria y la monja alférez". En: Miscelánea: Colección de artículos, discursos, biografías, impresiones de viaje, ensayos, estudios sociales, económicos, etc.: 1849-1872, Tomo I. Santiago: Imprenta de la Librería del Mercurio.
  • Bulnes, Gonzalo (1878). Historia de la Campaña del Perú en 1838. Santiago: Imprenta Los Tiempos.
  • Silva, Ignacio (1904). La Sarjento Candelaria Pérez: recuerdos de la campaña de 1838 contra la Confederación Perú-Boliviana. Santiago: Imprenta Cervantes.
  • Larraín, Paz (2006). La presencia de la mujer chilena en la Guerra del Pacífico. Santiago: Ediciones Centro de Estudios Bicentenario / Ediciones Universidad Gabriela Mistral.
  • García Huidobro, María (2024). Mujeres en la Historia de Chile. Santiago: Taurus.

🔗 Enlaces de interés:

 

jueves, 17 de septiembre de 2026

Chile Emancipado por sus Mujeres.

 


Heroínas anónimas, estrategas y pioneras en la gesta de la Independencia Nacional

El triunfo de la Independencia de Chile no se escribió únicamente en los campos de batalla con espadas y cañones; se gestó en la penumbra de los salones, en las redes secretas de espionaje, en el coraje campesino y en el sostenimiento cotidiano de los campamentos militares.

A continuación, se detalla el legado de las mujeres que resultaron claves en la emancipación nacional, junto con la bibliografía de respaldo y enlaces de interés.

v  Las Protagonistas y su Rol Clave

Mentes Políticas y Estrategas

  • Javiera Carrera Verdugo (1781–1862): Considerada la «Madre de la Patria Vieja», fue la ideóloga y motor político del clan Carrera. Coordinó el acopio nocturno de armas para la resistencia, organizó tertulias clandestinas y bordó la primera bandera nacional en 1812.
  • Águeda Monasterio de Lattapiat (1776–1817): Transformó su hogar en el centro neurálgico del espionaje patriota en Santiago durante la Reconquista. Soportó presiones, cárcel y tortura psicológica sin delatar la red de contactos, pagando con su vida días antes de la victoria en Chacabuco.
  • Luisa Recabarren de Marín (1777–1839): Anfitriona de las reuniones políticas más influyentes de la época. Difundió las ideas emancipadoras y actuó como enlace clave entre la resistencia interna y el Ejército Libertador en Mendoza, lo que le valió el encierro en el Monasterio de las Agustinas.



Logística, Resistencia Rural y Apoyo Financiero

  • Paula Jaraquemada Almarza (1768–1851): Tras la derrota patriota en Cancha Rayada (1818), transformó su hacienda de Paine en hospital de campaña y centro de reabastecimiento. Encaró con célebre aplomo a los oficiales realistas que intentaron saquear sus tierras, protegiendo a sus peones y pertrechos.
  • Isabel Riquelme y Meza (1758–1839): Madre de Bernardo O'Higgins, cuya hacienda y patrimonio financiero estuvieron constantemente al servicio del proceso emancipador. Soportó el confinamiento realista y el posterior exilio sin quebrantar su compromiso patriota.
  • Mercedes Rosales: Ejemplo del compromiso económico con la causa, entregó públicamente sus joyas y bienes personales para costear el equipamiento de las tropas chilenas en momentos de extrema necesidad financiera.



Inteligencia, Redes Secretas y Resistencia Popular

  • Cornelia Olivares: Patriota de Chillán que llamó abiertamente a la rebelión popular contra el dominio español. Fue apresada por las autoridades realistas, rapada y expuesta al escarnio público en la plaza de armas como castigo ejemplar, manteniéndose firme en sus ideas.
  • Carmen Ureta: Agente de inteligencia estratégica. Logró filtrar información crítica sobre los desplazamientos de las tropas realistas hacia las fuerzas trasandinas, mérito por el cual fue reconocida oficialmente por el Estado de Chile.
  • Rafaela Riesco y Josefa Landa: Representantes de la resistencia civil urbana y la mensajería clandestina. Arriesgaron su seguridad para mantener activas las comunicaciones internas durante los periodos de mayor represión.
  • Ana María Cotapos y Mercedes Fontecilla: Esposas de Juan José y José Miguel Carrera, respectivamente, quienes sostuvieron las redes de financiamiento y contactos políticos en medio del asedio, la persecución patrimonial y el exilio.

La Fuerza Anónima del Pueblo

  • Las Cantineras, Soldaderas y Enfermeras: Cientos de mujeres anónimas pertenecientes a las clases populares caminaron junto a los batallones. Cocinaron, confeccionaron uniformes, curaron a los heridos bajo el fuego cruzado y mantuvieron en pie la logística de los campamentos militares del Ejército Libertador.

 

📚 Bibliografía:

  • Grez, Vicente (1878).
    Las mujeres de la Independencia. Imprenta Gutenberg, Santiago de Chile. (Obra pionera que rescata las biografías y acciones de las principales heroínas patriotas).
  • Graham, Maria (1824). Diario de su residencia en Chile (1822). (Testimonio contemporáneo sobre el liderazgo y carácter de Javiera Carrera y la sociedad de la época).
  • Vicuña Mackenna, Benjamín (1857). El ostracismo de los Carreras. Imprenta del Ferrocarril, Santiago. (Estudio historiográfico sobre el clan Carrera, las conspiraciones de la época y el exilio).
  • Amunátegui, Miguel Luis (1870). Los precursores de la independencia de Chile. Imprenta de la República, Santiago. (Análisis de la aristocracia y la gestación de las redes revolucionarias en Chile).
  • Vitale, Luis (1993). Historia de la mujer en América Latina. Editorial Enebro, Santiago. (Enfoque histórico que abarca el rol de las mujeres populares, cantineras y soldaderas en los procesos de emancipación).


🔗 Enlaces:

 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Karen Horney: la mujer que le devolvió la pregunta a Freud


El 16 de septiembre de 1885 nació en Blankenese, cerca de Hamburgo, la mujer que se atrevería a hacer lo que casi ningún psicoanalista de su generación se permitió: cuestionar a Freud desde adentro del propio movimiento que él había fundado.

Una infancia bajo la mirada de un padre severo

Karen Danielsen —su apellido de nacimiento— creció en un hogar donde su padre, un capitán de barco mercante noruego, protestante y conservador, criticaba abiertamente su inteligencia, sus intereses y su apariencia. Su madre, holandesa, era una mujer más libre de pensamiento, pero también atravesada por sus propios conflictos emocionales. Karen, más cercana a ella, resumió su respuesta a esa infancia con una frase que se volvería célebre: "Como no pude ser bonita, decidí que sería inteligente".

En 1906, contra los deseos explícitos de su padre y las convenciones de la época, entró a la escuela de medicina. En 1909 se casó con Oscar Horney, con quien tuvo tres hijas, y hacia 1910 comenzó a formarse en la recién creada Asociación Psicoanalítica de Berlín, fundada por Karl Abraham, uno de los discípulos más cercanos de Freud.

Cuando su propio análisis se usó en su contra

Aquí está uno de los episodios menos conocidos —y más incómodos— de su historia: Karl Abraham fue, durante un tiempo, el propio analista didáctico de Karen Horney. En 1920, en el VI Congreso Internacional de Psicoanálisis celebrado en La Haya, Abraham presentó una comunicación titulada "Manifestaciones del complejo de castración femenino", en la que afirmaba que muchas mujeres reprimían el deseo de ser hombres y rechazaban su identidad sexual —una tesis que, en parte, construyó a partir de lo recogido en el propio análisis de Horney.

Es decir: la teoría de la "envidia del pene" que ella dedicaría buena parte de su carrera a desmontar se apoyó, en sus primeros pasos, en material extraído de su propia terapia. Pocos datos ilustran mejor por qué Horney terminó desconfiando de un sistema que pretendía explicar la psicología femenina exclusivamente a través de una mirada masculina.

"¿Envidia de pene? No, desigualdad"

A medida que Horney trataba a sus propias pacientes y realizaba sus estudios en el Instituto Psicoanalítico de Berlín —del que fue una de las fundadoras en 1920—, la conducta real de las mujeres que veía en consulta no encajaba con lo que la teoría freudiana predecía. Entre 1922 y 1935 escribió catorce trabajos donde refutaba sistemáticamente la tendencia antifeminista de Freud, enfatizando causas sociales y culturales por sobre las biológicas en la psicología femenina.

Su argumento central era demoledor en su simpleza: las mujeres no envidiaban el pene de los hombres. Envidiaban su independencia, su poder y los privilegios que la sociedad les reservaba solo a ellos. El "sentimiento de desventaja" no era un hecho psíquico primario y universal, como sostenía Freud, sino la consecuencia lógica de desventajas reales y concretas: económicas, sociales, legales.

Horney fue incluso más lejos, dándole la vuelta completa al argumento freudiano: propuso la existencia de una envidia del útero (womb envy) —la idea de que son los hombres quienes, inconscientemente, envidian la capacidad femenina de gestar y dar vida, una "superioridad fisiológica absolutamente incuestionable", en sus propias palabras.

También cuestionó el Complejo de Edipo tal como Freud lo planteaba: para Horney, las dificultades emocionales entre padres e hijos no nacían de un deseo incestuoso reprimido, sino de una lucha de poder generacional dentro de la familia —una lectura mucho más social que sexual del vínculo familiar.

El precio de pensar distinto

En 1932, a los 47 años, emigró a Estados Unidos, primero al Instituto Psicoanalítico de Chicago y luego al de Nueva York. Allí publicó sus obras más influyentes: La personalidad neurótica de nuestro tiempo (1937) y Nuevos caminos en el psicoanálisis (1939). Fue precisamente por este último libro —que se apartaba cada vez más del marco freudiano ortodoxo en la formación de nuevos analistas— que el Instituto Psicoanalítico de Nueva York la apartó de la formación de estudiantes en 1941.

Lejos de retroceder, ese mismo año fundó su propia institución: el Instituto Americano de Psicoanálisis, que dirigió hasta su muerte. Se convirtió también en una de las precursoras de la psicología humanista —Abraham Maslow llegó a reconocerla explícitamente como una de sus fundadoras— y renovó la técnica terapéutica al cuestionar la relación jerárquica y autoritaria entre analista y paciente, apostando por una psicoterapia más colaborativa.

El olvido y el regreso

Karen Horney murió de cáncer el 4 de diciembre de 1952, en Nueva York, a los 67 años. A pesar de la fama que alcanzó en vida, su pensamiento cayó en un relativo olvido durante más de una década. No fue sino hasta 1967 —quince años después de su muerte— cuando se publicó Psicología femenina, una recopilación de los ensayos que había escrito décadas antes, que su obra volvió a circular con la fuerza que merecía. Para entonces, el movimiento feminista de la segunda ola encontró en sus escritos de los años veinte y treinta una base teórica que se había adelantado varias décadas a su tiempo.

📚 Bibliografía:

  • Horney, Karen (1967). Feminine Psychology. Nueva York: W. W. Norton & Company. (Recopilación póstuma de sus ensayos de 1922-1937).
  • Horney, Karen (1937). La personalidad neurótica de nuestro tiempo.
  • Horney, Karen (1939). Nuevos caminos en el psicoanálisis.
  • Horney, Karen (1945). Nuestros conflictos interiores.
  • Quinn, Susan (1987). A Mind of Her Own: The Life of Karen Horney. Nueva York: Summit Books. Aporte: la biografía académica de referencia sobre su vida y su ruptura con el círculo freudiano.

🔗 Enlaces de interés: