viernes, 24 de julio de 2026

Voces de la resistencia afro: memoria, antirracismo y la lucha por la emancipación en América Latina

 



El 25 de julio no es solo un hito en el calendario feminista; es un recordatorio histórico del compromiso con la visibilización y el antirracismo. En 1992, más de 300 lideresas de 32 países de la región se reunieron en Santo Domingo para señalar una verdad ineludible: la lucha feminista en Latinoamérica y el Caribe debe ser interseccional o no será.

El origen de un hito: Santo Domingo, 1992

    El Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas marcó un antes y un después en la organización política territorial. De esa asamblea histórica no solo surgió la instauración del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, sino también la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, una articulación pionera para combatir de forma coordinada la discriminación racial, la violencia de género y la precarización económica.



Interseccionalidad y memoria histórica

A lo largo de la historia de la región, las mujeres afrodescendientes han estado en la primera línea de la resistencia contra la esclavitud, el colonialismo y la explotación laboral. Desde las estrategias de libertad en los palenques y quilombos hasta la organización sindical y territorial contemporánea, su rol ha sido determinante para el desarrollo socioeconómico de nuestros países, aunque con frecuencia invisibilizado por las narrativas oficiales.

Precarización laboral y la economía del cuidado

Hablar de justicia económica en América Latina exige analizar las desigualdades estructurales que atraviesan a las mujeres afro. Según datos de organismos regionales como la CEPAL, las mujeres afrodescendientes registran de manera recurrente mayores tasas de desempleo, mayor brecha salarial y una altísima concentración en el empleo doméstico precarizado y no regulado.

La superación de la brecha de género requiere, de manera imperativa, el desmantelamiento de las barreras raciales y de clase que perpetúan la división sexual y racial del trabajo.

 


Reflexión

Recuperar la memoria de las organizaciones afrolatinoamericanas es indispensable para construir un feminismo auténticamente emancipador. La independencia económica y la garantía de derechos fundamentales no pueden ser un privilegio de pocas, sino un piso básico para todas.

"No soy libre mientras cualquier mujer sea no libre, incluso cuando sus cadenas sean muy diferentes a las mías."

Audre Lorde

Bibliografía:

  • CEPAL (2020). Mujeres afrodescendientes en América Latina y el Caribe: de la invisibilización a la garantía de derechos. Naciones Unidas.
  • Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora (RMAAD). Archivo histórico y memorias del Encuentro de Santo Domingo (1992).
  • Curiel, Ochy (2007). El régimen heterosexual y la racialización de los cuerpos. Pensamiento Feminista Latinoamericano.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario