miércoles, 15 de julio de 2026

Gisella Perl: La médica que desafió a la muerte en Auschwitz

 



Para Gisella Perl, la ginecología no era solo una profesión; era una promesa de vida. Nacida el 10 de diciembre de 1907 en Sighet (entonces Hungría, hoy Rumania), Gisella tuvo que romper barreras desde su juventud. Fue la primera mujer y la única estudiante judía en graduarse como la mejor de su clase en la secundaria. Ante la resistencia de su padre, quien temía que la ciencia la alejara de su fe, juró sobre un libro de oraciones que siempre sería una buena judía. Cumplió su palabra, pero el destino la obligaría a redefinir el significado de la moral, la piedad y la vida misma bajo las condiciones más inhumanas creadas por el ser humano.

Tras estudiar en Berlín, regresó a Hungría debido al auge del nazismo en 1933. Allí se casó con el cirujano Ephraim Krauss y ejerció con éxito su especialidad. Sin embargo, en marzo de 1944, la invasión nazi destruyó su mundo. Ella, su esposo y sus padres fueron deportados a Auschwitz. Su pequeña hija, Gabriella, logró salvarse al ser escondida con una familia no judía. En el andén de selección del campo, Gisella se despidió de su esposo y de su padre sin saber que sería la última vez que los vería con vida.

El horror de las embarazadas en Auschwitz

Al llegar al campo, Gisella fue seleccionada por el infame médico nazi Josef Mengele para formar parte de un precario equipo médico. Tenían la tarea de atender a las prisioneras en un hospital improvisado: sin camas, sin vendas, sin desinfectantes ni instrumental médico.

Mengele le ordenó explícitamente a Gisella que le reportara cualquier embarazo detectado entre las prisioneras. Con un cinismo macabro, el oficial nazi aseguraba que las mujeres embarazadas serían trasladadas a otro campo con mejor alimentación, donde incluso recibirían leche.

La realidad era de una crueldad obscura e indescriptible: las embarazadas eran conducidas directamente a los laboratorios de experimentación médica de Mengele, donde eran torturadas como cobayas humanas y, finalmente, enviadas vivas a los hornos crematorios. Bajo el régimen nazi en Auschwitz, gestar una vida equivalía a una sentencia de muerte inmediata y horrorosa tanto para la madre como para la criatura.

El aborto como el único camino para la vida

Al descubrir la verdad detrás de las promesas de Mengele, Gisella Perl tomó una determinación histórica que definió su legado:

"Decidí que nunca más habría una mujer embarazada en Auschwitz".

Esta decisión planteaba un dilema ético y humano desgarrador. Si Gisella no intervenía, la mujer y su futuro hijo morirían bajo tortura. Si las mujeres daban a luz en secreto en los barracones infestados de tifus, piojos y ratas, el llanto del recién nacido alertaría a las SS, lo que provocaría la ejecución inmediata de la madre, el bebé y probablemente de todas las compañeras del barracón por complicidad.

Así, en la más absoluta clandestinidad de las noches de Auschwitz, sobre el suelo sucio de los barracones y utilizando únicamente sus manos, Gisella comenzó a realizar interrupciones de embarazos en condiciones extremas.

  • Embarazos tempranos: Realizaba abortos manuales en la obscuridad para salvar a las mujeres de la cámara de gas.
  • Embarazos avanzados: Provocaba partos prematuros rompiendo el saco amniótico y dilatando el cuello uterino de forma manual. Al nacer antes de término, los bebés fallecían rápidamente sin sufrir el sadismo de los oficiales.
  • El dolor de la resistencia: Ella misma relató en sus memorias cómo en una ocasión tuvo que estrangular en secreto a un recién nacido de una paciente para evitar que los guardias descubrieran el barracón, un acto desgarrador que la acompañó el resto de sus días pero que salvó la vida de la madre y de decenas de mujeres a su alrededor.

A través de estos procedimientos clandestinos, Gisella Perl salvó la vida de miles de mujeres que, al no estar embarazadas a los ojos de los guardias, pudieron sobrevivir al día a día del campo de exterminio.

Reconstruirse desde las cenizas

Tras ser trasladada a Bergen-Belsen y ser finalmente liberada por las tropas británicas en abril de 1945 (donde asistió el nacimiento del primer bebé libre del campo), Gisella se enteró de que su esposo, su hijo adolescente y sus padres habían sido asesinados. Sumida en la desesperación, intentó quitarse la vida, pero sobrevivió.

En 1947 llegó a los Estados Unidos. Allí, tras enfrentarse a dolorosos interrogatorios bajo la sospecha de haber colaborado con los nazis, el testimonio de decenas de sobrevivientes la exoneró por completo. Las mujeres a las que había ayudado declararon que, gracias a su valentía y pericia médica, ellas seguían con vida.

Con el apoyo de Eleanor Roosevelt, quien la instó a volver a ejercer la medicina para sanar sus propias heridas, Gisella abrió un consultorio ginecológico en Nueva York y se unió al Hospital Mount Sinai. Se convirtió en una destacada especialista en infertilidad, ayudando a dar a luz de manera segura a más de 3,000 bebés. Cada vez que entraba a una sala de partos, repetía la misma plegaria:

"Dios, me debes una vida, un bebé vivo".



El legado de la "Gisi Doctor"

En 1948, Perl publicó I Was a Doctor in Auschwitz (Fui una doctora en Auschwitz), uno de los primeros testimonios escritos del Holocausto y una obra pionera en visibilizar la violencia sexual y reproductiva sistemática que sufrieron las mujeres en los campos nazis.

Gisella Perl pasó sus últimos años en Israel, cumpliendo la promesa que le había hecho a su familia en el andén de Auschwitz. Falleció en 1988, recordada por miles de mujeres sobrevivientes como la médica que, en medio de la obscuridad más absoluta de la historia humana, arriesgó su propia vida para defender la autonomía, la dignidad y el futuro de sus compañeras.

Bibliografía:

1. Fuente Primaria (El testimonio de Gisella Perl)

Este es el libro fundamental e imprescindible. Fue uno de los primeros testimonios escritos publicados en inglés por una mujer superviviente y el primero en detallar la violencia ginecológica en los campos.

·         Perl, Gisella (1948). I Was a Doctor in Auschwitz. International Universities Press.

Nota de lectura: Publicado originalmente en Nueva York. En este desgarrador testimonio, Perl detalla no solo las cirugías sin anestesia y los abortos que realizó para salvar vidas en los barracones de Birkenau, sino también cómo operaba la red de solidaridad femenina en condiciones de miseria extrema. (Existen reediciones modernas bajo editoriales como Lexington Books y de manera digital).

2. Libros y Ensayos de Análisis de Género e Historia del Holocausto

·         Ofer, Dalia y Weitzman, Lenore J. (Eds.) (1998). Women in the Holocaust. Yale University Press.

De qué trata: Una colección de ensayos académicos que explora específicamente la experiencia de las mujeres en los campos. Dedica secciones enteras a la maternidad, el aborto de resistencia y el papel de las médicas prisioneras como Gisella Perl.

·         Ringelheim, Joan (1985). Women and the Holocaust: A Reconsideration of Research. En Signs: Journal of Women in Culture and Society, Vol. 10, No. 4.

De qué trata: Un ensayo pionero que cuestiona la neutralidad de género en la investigación del Holocausto y pone sobre la mesa cómo el embarazo equivalía a una ejecución inmediata.

·         Baumel-Schwartz, Judith Tydor (1998). Double Jeopardy: Gender and the Holocaust. Vallentine Mitchell.

De qué trata: Analiza la "doble vulnerabilidad" que sufrían las mujeres durante el nazismo (por ser judías y por ser mujeres) y cómo profesionales de la salud como Perl tuvieron que tomar decisiones éticas extremas para protegerlas.

3. Artículos de Prensa y Archivos Biográficos (Fuentes Digitales)

·         Jasovich, Mariano (2026). "La doctora que hacía abortos para salvar a mujeres del horror nazi: 'Decidí que nunca más habría una embarazada en Auschwitz'". Publicado en Infobae (Sección Historias).

·         United States Holocaust Memorial Museum (USHMM). Gisella Perl Collection.

Nota: El archivo del Museo del Holocausto en Washington conserva testimonios, fotografías y expedientes relacionados con el paso de la Dra. Perl por el comité de investigación estadounidense tras la guerra, donde fue exonerada de toda sospecha de colaboración gracias al testimonio de las prisioneras.

4. Adaptación Cinematográfica Recomendada

·         Out of the Ashes (El peso del pasado) (2003). Dirigida por Joseph Sargent, con la actuación de Christine Lahti como Gisella Perl.

Nota: Esta producción para televisión (ganadora de un premio Emmy) narra el proceso de interrogatorio que sufrió Gisella en Nueva York mientras intentaba obtener la ciudadanía, intercalando flashbacks de sus dolorosas decisiones médicas en el campo de concentración.

 https://www.youtube.com/watch?v=UNc0AgTzLw8

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