miércoles, 22 de julio de 2026

El motor invisible: Por qué el trabajo doméstico sostiene al mundo (y por qué debemos defenderlo)


    A menudo escuchamos que la economía se mueve gracias a las grandes industrias, el comercio o las finanzas. Sin embargo, hay un motor silencioso pero fundamental sin el cual ninguna fábrica abriría y ningún profesional podría ir a trabajar: el trabajo doméstico y de cuidados.

Durante siglos, la sociedad patriarcal ha dado por sentado que las tareas del hogar deben realizarse de forma gratuita, naturalizando que recaigan casi en su totalidad sobre las mujeres. Reconocer este trabajo —tanto el que hace una mujer en su propio hogar como el que desempeñan las trabajadoras a sueldo— no es un favor; es una deuda histórica de justicia social.


1. La ama de casa: El trabajo no remunerado que financia al sistema

Cuando una mujer casada se dedica de lleno al hogar y al cuidado de la familia como dueña de casa, realiza una jornada laboral continua que no tiene horario de salida, vacaciones ni jubilación garantizada.

El sistema económico tradicional ha tratado estas labores como "actos de amor" o "deberes naturales", ocultando una verdad incómoda: el trabajo doméstico no remunerado produce un valor económico gigantesco. Al cocinar, limpiar, administrar y cuidar, la mujer sostiene la vida cotidiana y permite que los demás integrantes del hogar salgan a producir riqueza al mercado formal. Sin este trabajo de soporte, la sociedad colapsaría en cuestión de días.

Reconocer el trabajo no remunerado implica dejar de verlo como una inactividad y empezar a garantizar derechos económicos, seguridad social y autonomía para las amas de casa.

 

2. Trabajadoras a sueldo: De la servidumbre al derecho laboral

Por otro lado, cuando las tareas del hogar se externalizan y se contrata a una trabajadora de casa particular, la invisibilidad muta en precarización. Durante décadas, este sector fue tratado bajo un esquema casi colonial de servidumbre, con extensas jornadas, faltas de contrato y salarios miserables.

 

Proteger a las trabajadoras de casa particular con leyes laborales estrictas —como el registro de contratos, jornadas máximas, cotizaciones previsionales y la ratificación del Convenio 189 de la OIT— es un paso indispensable para profesionalizar el sector y erradicar la violencia laboral. No podemos hablar de un feminismo transformador si no defendemos con firmeza los derechos de las trabajadoras que, muchas veces en condiciones de alta vulnerabilidad o migración, asumen los cuidados en hogares ajenos.

 

3. Islandia, 1975: El día en que el mundo entendió que sin nosotras nada funciona

Para quienes aún dudan de que el trabajo de casa es el motor de la sociedad, la historia nos regala un hito contundente.

El 24 de octubre de 1975, las mujeres de Islandia protagonizaron "El Día Libre de las Mujeres" (Kvennafrídagurinn). Ese día, el 90% de las mujeres del país se cruzó de brazos. No fueron a sus empleos formales, pero, sobre todo, se negaron rotundamente a limpiar, cocinar y cuidar a las infancias.

El impacto fue inmediato y devastador para la rutina del país:

·         Los hombres tuvieron que llevar a sus hijas e hijos a los lugares de trabajo.

·         Los restaurantes agotaron sus comidas preparadas y las escuelas cerraron.

·         Las fábricas, oficinas y servicios de telecomunicaciones quedaron paralizados.


Esa jornada no solo demostró que el trabajo doméstico y de cuidados es la columna vertebral de la economía, sino que impulsó un cambio político radical: al año siguiente se aprobó la primera ley de igualdad de derechos en Islandia y, pocos años después, el país eligió a la primera presidenta democrática del mundo.



Lo que no se nombra, no existe; lo que no se reconoce, se explota

Tanto la mujer que sostiene su hogar sin recibir un salario como la trabajadora de casa particular que lucha por sus derechos laborales están unidas por el mismo hilo: el desprecio histórico hacia el trabajo de reproduccion de la vida.

Es hora de exigir que las políticas públicas, el derecho laboral y la sociedad en su conjunto le den al trabajo doméstico el lugar que le corresponde: el de la labor más indispensable de todas. Porque cuando las mujeres paran, el mundo finalmente descubre quién lo mantenía en pie.

1. Trabajo Doméstico No Remunerado y Economía del Cuidado

Bibliografía Académica

  • Federici, Silvia (2013). Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas. Editorial Traficantes de Sueños.

Obra fundamental para entender cómo el capitalismo se sostiene sobre el trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar.

  • Carrasquer, Pilar (2009). La doble presencia y el trabajo de cuidados: Una aproximación desde la sociología del trabajo. Revista Criterio Jurídico.

Analiza la carga física y emocional que implica asumir simultáneamente las tareas del hogar y la vida laboral formal.

Documentos e Informes Oficiales

Datos del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile que demuestran cuantitativamente la brecha de horas que las mujeres dedican al trabajo no remunerado frente a los hombres.

Informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe que calcula el aporte del trabajo doméstico no remunerado al PIB regional.

2. Protección Laboral de Trabajadoras de Casa Particular

Bibliografía Académica y Jurídica

  • Valenzuela, María Elena y Scuro, Lucía (2012). La desigualdad de género en el trabajo doméstico remunerado en América Latina. OIT / CEPAL.

Un estudio comparativo sobre la informalidad y la vulnerabilidad social de las empleadas domésticas en la región.

  • Gómez, Roxana (2019). Trabajo de casa particular en Chile: Entre la invisibilización y el reconocimiento legal. Ediciones Universidad Diego Portales.

Repaso histórico sobre la organización sindical en Chile (SINTRACAP) y la conquista de derechos laborales.

Convenios y Normativa Legal

Texto completo del tratado internacional aprobado en 2011 que fija los estándares globales de protección social y económica.

Normativa chilena que modifica el Código del Trabajo para regular la jornada, descanso y contrato de las Trabajadoras de Casa Particular.

3. El "Día Libre de las Mujeres" (Islandia, 1975)

Bibliografía Histórica

  • Styrkársdóttir, Auður (1982). From Redstockings to Women’s Party: The Women’s Movement in Iceland. Scandinavian Political Studies.

Documenta la organización política tras el parón masivo del 24 de octubre de 1975 en Reikiavik.

  • Pérez Orozco, Amaia (2014). Subversión feminista de la economía: Aportes para debatir sobre el conflicto capital-vida. Editorial Traficantes de Sueños.

Utiliza la huelga islandesa como caso de estudio sobre lo que ocurre cuando se detiene el trabajo de reproducción social.

Artículos y Archivos Históricos

Reseña histórica y testimonios de las mujeres que participaron en la jornada de 1975.

Análisis de ONU Mujeres sobre el impacto a largo plazo de esta huelga en las leyes de igualdad del país nórdico.

 

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