Tras la recuperación de la Diosa I
Las
Diosas del Panteón Romano
En el gran altar de las divinidades
femeninas, estas poseen múltiples competencias que echan por tierra los
estereotipos tradicionales. Estas deidades representan la caza, la guerra, la
paz, el amor y la agricultura, entre otros aspectos.
Así como el monoteísmo patriarcal le otorga
a un solo dios todos los atributos, muchas corrientes feministas han adoptado
el término “La Diosa” para referirse a esta
energía femenina. Al ser tan diversa, lleva dentro de sí los opuestos —en una
suerte de principio de yin-yang—, integrando lo femenino y lo masculino, la
creación y la destrucción, la vida y la muerte, para mantener el equilibrio del
universo.
Roma, que conquistó e invadió muchas
tierras, también solía rendir culto a los dioses extranjeros. El imperio
utilizó de forma amplia la expresión Magna Dea (Gran
Diosa) para nombrar a las grandes deidades veneradas, tales como:
·
Isis
·
Hécate
·
Deméter
Roma estuvo a punto de desarrollar un
monoteísmo femenino universal, hasta la posterior aparición de religiones como
el cristianismo y el mitraísmo.
El
Culto a Ceres (Deméter)
Centrándonos en el rol de Deméter, conocida en el panteón romano como Ceres:
Para los griegos, lo más importante era el
conocimiento y la sabiduría, por lo que tenían a Atenea
y Apolo —o a Minerva,
en el caso romano— en el más alto grado. Sin embargo, para los romanos era
mucho más importante la alimentación y la agricultura de su pueblo. Por esta
razón, a Ceres se le otorgó una importancia
mucho mayor que a su par griego.
Ceres es la diosa de la agricultura. Desde la
perspectiva mitológica, la siembra, el crecimiento y la cosecha son la metáfora
del ciclo humano: desde la recepción y fertilización de la simiente, pasando
por la salida del útero de la tierra, hasta la muerte y el entierro.
Su
Mitología y Atributos
Ceres es hija de Saturno y Ops, y hermana de
Júpiter. De la unión con su hermano nació Proserpina.
Debido al rapto de su hija, el dolor de Ceres la llevó a retirarse a una gruta
en el interior del mundo, lo que causó una terrible esterilidad en las tierras
y provocó que la humanidad casi pereciera de hambre.
A pesar de esta tragedia, fue ella quien
enseñó a los hombres el cultivo de la tierra y la elaboración del pan. En la
iconografía, se la representa coronada con espigas de trigo y sosteniendo una
antorcha en la mano.
Las
Cerealia
Las fiestas en su honor se celebran a
mediados de abril. Las festividades duraban ocho días y, en su transcurso, los
devotos realizaban un ayuno que se extendía hasta el anochecer.
Bibliografía:
·
Diccionario de mitología. (2006). Edimat.
·
Enciclopedia universal de mitología. (2011).
·
La Diosa. (2001). Evergreen.


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